Alianza oficialista se opone a discutir ley de Desarrollo Rural

La propuesta fue incluida para su primer debate el jueves; no obstante, la agenda de ese día puede cambiar por una reunión programada para un día antes.

Por Joel Maldonado

Aunque desde antes del descanso los jefes de bloque impulsaron la discusión de la iniciativa de ley de Desarrollo Rural, ayer siete jefes de bloque se opusieron a la agenda planteada para el jueves donde se tiene contemplado iniciar con la aprobación de ese proyecto.

Las bancadas que votaron para que se retirara la propuesta de la agenda fueron el oficialismo Frente de Convergencia Nacional-Nación, Todos, Partido de Avanzada Nacional, Visión con Valores, Unionista, Unión del Cambio Nacional y Fuerza.

La sugerencia de retirarla de agenda fue del diputado Fernando Linares denominó como la “ley de expropiación o el decreto 900-2017”, pero no consiguió el apoyo.

Señalan dudas

Javier Hernández, de la bancada oficial, solicitó a la junta directiva una reunión para el miércoles donde se discuta la agenda para el siguiente día.

“Debido a que existen dudas sobre los temas para la agenda del jueves, sugiero que nos reunamos un día antes y lograr los consensos”, comentó Hernández, que votó para que no se conozca la iniciativa en primer debate.

El presidente del Congreso, Óscar Chinchilla, enfatizó que se presentará la misma agenda mañana a los jefes de bloque, porque es un dictamen diferente a la primera iniciativa.

“Los diputados están mal informados de la propuesta de ley que contempla varios cambios”, comentó Chinchilla.

Varios jefes de bloque anunciaron que presentarán enmiendas.

“No hay intención de aprobarla”, análisis de Renzo Rosal

En principio se observa un nuevo capítulo de resistencia para aprobar dicha ley como sucedió en el gobierno de la UNE, del PP y el de ahora donde no hay intenciones de discutir el proyecto que es más liviano al proyecto de ley que ingresó a este Congreso que se ha caracterizado por ser conservador y estar integrado por una temerosa ideología de derecha que utilizarán el proyecto de ley como mecanismo para entrampar la agenda legislativa y esperar al receso de medio año. A la vez, atrasar la discusión de la agenda se pretende desgastar la ley y así ganar tiempo para oxigenar el Congreso debido a que ha sido cuestionado de varios sectores sociales en los últimos meses por el comportamiento en los últimos meses. Otra de las técnicas puede ser que se apruebe en varias lecturas para que algunos diputados justifiquen que intentaron y defendieron la ley y como se dice en el país “taparle el ojo al macho”, pero al final no se convierta en un decreto.

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