Flores con aroma a esfuerzo

Cuando tenía 15 años, Olivia Alvarado dejó su natal Quiché para migrar a la capital junto a su padre, Gregorio. Su madre había fallecido, así que comenzó una nueva vida en la ciudad.

Por Joel Suncar

 

Cuando tenía 15 años, Olivia Alvarado dejó su natal Quiché para migrar a la capital junto a su padre, Gregorio. Su madre había fallecido, así que comenzó una nueva vida en la ciudad.

Su madrastra, Lucía Chajón, tenía una venta en el Mercado de Flores de la zona 3 y, junto a ella, aprendió todo lo relacionado al negocio.

Luego de quedarse viuda, sus hijas Lesly Alejandra y Brenda Leticia empezaron a ayudarle. “Trabajamos todos los días del año. No tenemos descanso”, manifestó.

“Aquí nos ganamos la comidita. Todos los días vengo temprano y espero a los clientes. Esta es mi única fuente de ingresos”, agregó.

Doña Olivia elabora coronas y arreglos de rosas o gerberas. También vende ramos de rosas para toda ocasión. “Las flores que usamos son de San Juan Sacatepéquez”, explicó.

Sube la venta

El 1 de noviembre, Día de todos los santos, es cuando más vende. El 10 de mayo, Día de la madre, también incrementa sus ventas. El 14 de febrero, Día del cariño, es otra fecha importante en sus ganancias.

Después de 35 años, sus arreglos son buscados por personas que llegan a comprarlos de diferentes zonas y municipios.

“Hacemos un sacrificio. Es cansado, pero ha valido la pena porque ganamos el sustento diario”, mencionó con satisfacción.

¿Dónde encontrarla?

Doña Olivia vende en el local 27 del Mercado de Flores, en la zona 3. Atiende los 365 días del año en horario de 6:30 de la mañana a 7:30 de la noche.

"Hacemos un sacrificio. Es cansado pero ha valido la pena. Ganamos el sustento diario". Olivia Alvarado, comerciante.

 

50 Quetzales cuesta un arreglo

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo