German González, titular de la Sesan: "Antes no todos los alcaldes estaban comprometidos"

El encargado de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan) aseguró que el próximo año la estrategia para reducir la desnutrición se enfocará en los niños menores de 2 años en Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Chiquimula. Además, se involucrará a los alcaldes. “Se les ha pedido que la inversión se enfoque en agua y saneamiento”, añadió.

Por Publinews

¿Cuáles son las acciones que se implementan para evitar la desnutrición en el país?

Se ha trabajado fuertemente en cuatro aspectos. La primera acción fue que el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y Rural (Conadur) recibió la propuesta del presidente Jimmy Morales para hacer la planificación 2017 basada en las prioridades de la Política General de Gobierno, que son salud, educación, agua y saneamiento, con el propósito de influenciar a los alcaldes y a los Consejos Departamentales y Comunitarios de Desarrollo para que impulsen obras para el desarrollo, ya que hasta este año las acciones se han dirigido a obra gris. La segunda estrategia fue hablar con los alcaldes, para coordinar las acciones para el próximo año y que se entienda que la inversión en los rubros que mencioné es importante para la reducción de la desnutrición. Lo tercero ha sido trabajar en los cuatro departamentos priorizados para 2017 (Huehuetenango, Quiché, Alta Verapaz y Chiquimula). El cuarto ejercicio fue el presupuesto para el próximo año, teniendo como prioridad la educación y la salud. Se logró que estos dos rubros tengan más recursos. Por ejemplo, el ministerio de Salud ahora podrá cubrir el primer nivel de salud, ya que haciendo labores preventivas se frena la problemática en los hospitales. Una acción adicional fue realizar un convenio con el Registro Nacional de Personas (Renap) para obtener la información de los niños vulnerables en esos cuatro departamentos y realizar las intervenciones.

Luego de estas cuatro acciones, ¿ahora qué sigue?

En mayo le solicitamos al Renap la información y, hace un mes, nos dieron la base de datos. En los 82 municipios de los cuatro departamentos hay 210 mil niños. Además, el Ministerio de Salud calcula que para el próximo año habrá en esos lugares 140 mil mujeres embarazadas. Realizaremos una intervención intensa y nos vamos a asegurar de que el 90% de esos pequeños tenga todos los servicios para evitar la desnutrición crónica. Es decir, una buena atención del parto, sus vacunas a tiempo (siete vacunas hasta los 2 años y algunos refuerzos), peso mensual, vitaminas, agua segura, capacitarlos con el Ministerio de Agricultura para que tengan alimentos en su hogar y consejería a la mamá, para que sepan el cuidado del niño.

Si cumple esto, ¿no habrá niño menor de dos años con ninguna clase de desnutrición en estos lugares, incluso en Chiquimula, por ejemplo?

Exactamente. Este problema viene desde la década de los setenta. Tenemos un rezago de 40 años para atender la desnutrición; sin embargo, tenemos una receta tan simple pero que necesita mucho esfuerzo de coordinación entre todos los actores e incluso necesitamos de la sociedad civil. Vamos a publicar toda la información sobre los niños y cada uno de los ministerio nos debe de dar los datos y debe rendir cuentas.

¿Lo harán público? ¿Habrá denuncias?

Lo haríamos público y lo que estamos promoviendo es que la población que viva en esos municipios nos ayude a hacer una auditoría social, ya que tener más ojos nos apoya a coordinarnos mejor.

Este plan apunta a reducir la desnutrición en cero porciento en menores de 2 años en esos departamentos, tomando en cuenta lo complicado, ¿cuánto sería lo exitoso?

Nuestra meta es que tengamos una reducción de 19% de la desnutrición en menores de 2 años durante los próximos tres años. La meta general es la disminución de 10% de la desnutrición en Guatemala al finalizar este gobierno. Si estos departamentos en conjunto con los que entrarán en la estrategia en 2018, que son San Marcos, Sololá y Totonicapán, reducen ese 19%, cumplimos la meta general. Esto se logrará si las intervenciones llegan a tiempo y al mismo menor. Por supuesto, que esta acción quedó en el presupuesto de todas las instituciones involucradas. Si nosotros demostramos que esto ha tenido éxito, seguramente los recursos llegarán mucho más fácil, ya que solo es de aplicar la estrategia.

¿Se podría replicar en otros departamentos?

Claro. Tenemos idea de que Guatemala tiene la capacidad de hacerlo. Por ejemplo, durante los últimos seis años Totonicapán redujo la desnutrición crónica de 82% a 70%. Esto fue haciendo acciones aisladas y no llegando a todos los menores, si se protege a todos, seguramente el porcentaje de reducción será mucho mayor. También le pediremos al Instituto Nacional de Estadística que haga periódicamente monitoreos para ir aplicando la estrategia por resultados.

¿Por qué no se aplicó antes?

Es voluntad política de todos los actores. Antes, los alcaldes no estaban comprometidos como ahora, tenían otras prioridades. Hay que invertir en reducir la desnutrición crónica para evitar problemas de salud pública y lograr desarrollo. Un niño con una buena alimentación y que no tenga desnutrición crónica irá a la escuela, se graduará y podrá acceder a la universidad. Esto le asegurará recursos a él y a su familia.

¿Cuál ha sido el principal cambio que el gobierno de Jimmy Morales le ha dado al combate de la desnutrición?

Contar información que nos permita tomar este tipo de decisiones.

¿Cuál es la meta de aquí a tres años?

Demostrar que se puede reducir la desnutrición crónica tres o cuatro veces más de lo que hasta ahora ocurre.

¿Por qué seguimos con los niveles altos de desnutrición?

No hay una continuidad de las políticas públicas. No se debe pensar de que cada cambio de autoridades suponen un giro del trabajo. Las políticas públicas no significan las promesas de campaña, sino estrategias de Estado. 

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