#RíoLaPasión: La mayor catástrofe ambiental en décadas

Ambiente. El equipo de Publinews se trasladó a Petén y comprobó la muerte de miles de peces anfibios y crustáceos.

#RíoLaPasión: La mayor catástrofe ambiental en décadas
Por: Publinews

El sol intenso que provoca un calor sofocante jamás ha sido un obstáculo para que Roberto Chub prepare sus redes y navegue por el río La Pasión para atrapar los peces que serán su sustento y el único ingreso familiar. El 10 de junio ató su lancha y guardó sus arpones cuando se sorprendió al ver a tantos peces muertos.

“Salían a la superficie, como queriendo buscar oxígeno y no lo encontraban”, cuenta Chub en la comunidad Canaán, una de las 17 que están afectadas por la contaminación del río debido a un plaguicida (malathion) que es usado en la cosecha de la palma africana.

Chub es uno de los cientos de afectados que llevan doce días sin pescar y han comenzado a prestar dinero con sus vecinos para poder alimentar a sus familias. “Esto no se podrá resolver pronto, nosotros estamos acá en la selva y si pescamos nadie nos compraría”, se refiere.

La contaminación del río se extendió por 135 kilómetros en la selva petenera. Ha constituido una de las mayores catástrofes naturales y fue calificada como “ecocidio” por las autoridades de conservación.

El impacto en la región es difícil de cuantificar. Los pescadores y habitantes de la selva húmeda y calurosa mencionan que “la situación volverá a la normalidad dentro de dos años”.

En el poblado de Chub domina el temor y la angustia. “Tenemos sed porque usábamos el agua del río para cocinar, bañarnos y lavar la ropa, ahora tenemos miedo de morir si bebemos el agua”, mencionó María Ibañez, lideresa de la comunidad Canaán, que está a 42 kilómetros de Sayaxché río abajo por un camino de tierra que tarda dos horas en ser transitado en vehículo de doble tracción.

Con una lluvia

Los habitantes de la calurosa Sayaxché recuerdan que las primeras muertes sucedieron después de una llovizna torrencial la tarde del 28 de abril. “Fue en la comunidad Champerico donde comenzamos a ver a los peces flotando. Ese día avisamos a las autoridades, jamás habíamos visto algo similar”, explicó en el barrio El Pescador, el líder de los pescadores, Evaristo Carmenate.

La abundante agua desbordó las piletas de oxidación de la empresa Reforestación de Palma del Petén, S. A. (Repsa), y los químicos terminaron en la corriente del río, lo que aún se investiga.
“El olor era a muerte. Se confundía con los peces que flotaban boca abajo y lo húmedo”, agregó Carmenate.

La Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) difundió un estudio toxicológico el 27 de mayo, luego de recabar muestras y determinó que el agua se había infectado con el plaguicida malathion. “Las muertes de los peces comenzaron el 29 de abril y volvieron el 10 de junio cuando volvió a llover fuerte”, explicó el ministro de Ambiente y Recursos Naturales, Óscar Medinilla.

Daños

La contaminación del río La Pasión, en Sayaxché, Petén afecta a 5 mil 600 familias.

• Lugares. Son 17 comunidades afectadas en más de 100 kilómetros.

• Peces. Un informe del Consejo Nacional de Áreas Protegidas detalla que son 23 especies de peces que murieron por la contaminación.

Más de 16 mil personas han sido afectadas por la contaminación del río que ya dejó a 23 especies de peces muertos.

Muestras

Durante seis días (del 12 al 17 de junio) doce expertos recopilaron peces para analizarlos en un laboratorio y saber, de forma científica, la causa del envenenamiento que provocó miles de muertes.

El equipo de Publinews acompañó a los técnicos que navegaron en dos lanchas durante más de seis horas río arriba, hacia donde comenzó la contaminación, cerca de la empresa Repsa.

“Lo que hacemos ayudará a saber qué contaminó el río y luego podremos estimar cuándo se volverá a pescar. Es triste, esta situación jamás debió suceder”, dijo Julio Madrid, el director de vida salvaje del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) cuando daba instrucciones a sus acompañantes para acelerar el motor de una de las lanchas y dirigirlo a la orilla.

El equipo ataba un trasmayo de 100 metros a la orilla del río para atrapar peces vivos. “La semana pasada recopilamos muertos para comparar las muestras”, agregó Madrid.

En la segunda lancha viajaba el biólogo de la Usac Diego Juárez, quien realiza su tesis para la Universidad de La Florida. “Recolectamos excretas de nutrias ya que se alimentaron de los peces muertos”, explicó.

Los investigadores navegaron 70 kilómetros y se espera que en las próximas semanas finalicen su informe y la población pueda saber qué mató a los peces, informó Rafael Ceballos, delegado del Conap para Petén, quien capturó con la cámara de su celular la forma en que morían los animales.

Esta semana se espera que los expertos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) emitan un informe luego de analizar a decenas de peces muertos que fueron extraídos del las aguas verdosas del río La Pasión.

Extensión

135
kilómetros es la distancia que calcularon las autoridades se extendió la muerte de animales en el río La Pasión.

Análisis

Las muestras dirán lo que hay acá

Durante seis días realicé recorridos en lancha para recoger muestras tanto de peces muertos como de vivos, que son pocos, que luego de pesarlos serán analizados en un laboratorio. El temor de la gente sigue y continuará hasta que, de forma científica, se les diga qué hay en el agua. No solo es el plaguicida malathion, puede haber otro compuesto que provocó la muerte tan intensa e inmediata de todo lo que estaba en el agua.
La corriente del río a ayudado a disminuir un poco la tragedia y los pescadores ya recogieron más de 30 quintales de peces muertos que fueron enterrados, aún así, no es recomendable que alguien beba, se bañe o utilice el agua para lavar la ropa.
Nuestras muestras están en análisis y dirán lo hay acá, qué causó las muertes de los peces y qué se puede hacer. Además, lo más importante saber en cuánto tiempo se podrá volver a pescar y que la población vuelva a la normalidad.

Diego Juárez
Biólogo de la Universidad de San Carlos de Guatemala

A la espera

El pescador Sergio Aníbal Carbajal solo ha navegado en su lancha de remos para no olvidarse de su labor diaria. “Está prohibido pescar por la contaminación y he salido un par de veces desde los peces muertos y aún sigo viendo animales moribundos. El agua sigue contaminada”, explica en Sayaxché.

Tristeza y desesperación

“Paso los días en casa, he prestado dinero y algunos vecinos me han ayudado”, se refiere Hernan Carrera Flores al recordar que ha dejado de pescar. Son más de cien pescadores en Sayaxché que están desesperados por la contaminación. Algunos juegan naipes y otros pasan las horas en casa y preguntan cuándo se podrá volver ir al agua.

Indignados

La señora Priscila Yat, acompañada de su vecina Angelina Cahueq y los niños Vinicio y Braulio muestran su indignación ya que toda su vida han vivido a la orilla del río y jamás habían visto tantos peces muertos. “Estamos tristes porque no han hecho algo por ayudarnos y nosotros siempre somos los afectados”, mencionó.

División

La empresa que produce aceite acordó con el alcalde de Sayaxché, Rodrigo Pop y algunos líderes comunitarios que “no tenían responsabilidad” en la catástrofe ambiental. Esto indignó a los habitantes.

La fiscal ambiental Aura López comprobó la muerte el viernes al navegar el río. “Aún esperamos el informe toxicológico”, explicó.

“Tenemos miedo. Nuestro único sustento es el río. Confío en que esta situación se pueda solucionar y no continúen las muertes”.
María Ibañez, lideresa de Canaán
 

“Lo dije y lo sigo diciendo, lo que pasó acá fue un ecocidio, habían especies en peligro de extinción como los pegelagartos”, se refirió Benedicto Lucas, titular del Conap que acompañó a la fiscal en un bote.

Los esfuerzos de las autoridades recaen en establecer qué mató a miles de peces y contaminó el río, sustento de mi cientos de familias, para eso, un juzgado ordenó cerrar durante 15 días la empresa Repsa productora de aceite y principal señalada.

“Antes, por lo menos nos alimentábamos de los pescaditos, ahora sólo hiervas y frijoles. Es triste ver tantos peces muertos y no han hecho algo”.
Eugenio Peraza, afectado

“Acostumbraba a lavar ropa a la orilla pero desde el 10 de junio no lo hacemos. hay pozo pero existe el temor de saber si está contaminado”.
Célida Peraza, afectada
 

“Nos preocupa la contaminación. Hemos realizado préstamos porque nuestra fuente de ingresos era el río y ahora no pescamos”.
Julio Hun, pescador

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