Las llamadas que nos roban la paz

La extorsión es el delito que menos se denuncia en el Ministerio Público, pero el que más afecta a la población y que está causando el éxodo de familias hacia zonas más seguras. Pagar o morir es el lema que tienen ahora los guatemaltecos, aunque las autoridades instan a perder el miedo y denunciarlo.

Por: Publinews

Foto: Oliver de Ros  Infografía: Wendy Morataya Foto: Oliver de Ros
Infografía: Wendy Morataya

Roberto (nombre ficticio) y su familia dejaron su casa hace dos años; vivían entre las colonias El Mezquital, Villalobos y El Búcaro, en las colindancias de la Ciudad de Guatemala y Villa Nueva. Un mapa de inteligencia civil del Ministerio de Gobernación considera la zona como una de las más peligrosas junto con otras de Mixco y de la Ciudad de Guatemala.

Fueron 25 años de tranquilidad hasta que un suceso lo obligó a irse junto con su familia y buscar otro hogar.

“Durante años vendí productos de construcción, pero un día decidí abrir mi propio negocio, opté por una ferretería”, recuerda Roberto.

Esta era, agrega, “la base económica de su familia”.

Asegura que decidió tener la tienda cerca de casa para que fuera más sencillo todo y no incurrir en gastos de transporte y alimentos.

La rutina era salir de casa al local, volver a almorzar y regresar a descansar.

Hace dos años cambió su situación. Después del almuerzo regresó al negocio. Dos sujetos irrumpieron en el local, lo encerraron en una habitación detrás del mostrador y le entregaron un celular. Le dijeron que lo llamarían a las 9 de la noche para decirle cuál sería su cuota.

“Si le avisás a la policía te matamos a vos, a tus hijos y a tu esposa, sabemos dónde vivís y dónde caminás”, recuerda.

Lo llamaron a la hora pactada: “Qué pasó, ruco, somos de la Mara Salvatrucha y ya vimos que pusiste tu negocio y te va bien. Queremos que nos ayudés con Q10 mil de impuesto”, le dijeron.

“La cuota mensual te la decimos mañana cuando nos entregués el dinero”, le explicaron.

Roberto, asustado, les explicó que no podía pagarles, lo volvieron a amenazar. “Les pedí tiempo y me lo dieron. Los entretuve por dos días y al final me decidí ir al Ministerio Público (MP) y denuncié el hecho” afirmó.

“Tenía dos opciones: pactar la entrega y capturarlos u olvidarlo y pagar”, expresa.

Colaboró para aprehenderlos. El operativo fue un éxito y su sorpresa fue ver al piloto de un taxi “pirata” conocido entre los capturados.

Optó por irse, no se sentía seguro. Hoy vive en otro lugar y el temor no se ha ido del todo.

El caso de Roberto es parte de los nueve mil 215 que denunciaron en el MP en 2013.

La fiscal general, Thelma Aldana, asegura que la gente no está aportando información por temor.

La extorsión, aunque está entre los 10 delitos más recurrentes para el MP, ocupa el décimo puesto entre las denuncias y representa 2% de las quejas.

Estadísticamente no es significativo, según las autoridades, pero la realidad muestra que es urgente atenderlo.

Aldana considera que la cifra de casos se puede cuadriplicar si los denuncian.

El Ministerio de Gobernación, la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y las fiscalías generales de Guatemala, El Salvador y Honduras han anunciado que echarán a andar el Plan contra las Extorsiones cuyo objetivo es “acabar con el flagelo”.

Aldana insiste en la creación de la fiscalía especializada en el delito, que le costará al Estado Q28 millones anualmente. Habilitarán un “call center” y capacitarán a personal para que atienda a las víctimas en forma legal y psicológica.

Además, anunció que acuerdos con el Organismo Judicial llevarán a la apertura de juzgados y tribunales especializados en extorsiones.

El ministro de Gobernación, Mauricio López, asegura que lo “más importante es que la gente rompa el miedo, confíe en las autoridades y no pague”.

Agrega que los sectores más golpeados son el transporte colectivo de pasajeros (urbano y extraurbano), las empresas que reparten bebidas y vecinos de colonias de zonas consideradas rojas.

La PNC recibe en promedio 10 denuncias de extorsión a diario.

Hasta ahora, según la jefa del MP, el 57% de las extorsiones se concentra en el área metropolitana (Mixco, Villa Nueva y la Ciudad de Guatemala) y le sigue Quetzaltenango.

Elías Pumay, jefe de la Fuerza de Tarea contra las Extorsiones de la PNC, señala que “hay muchas personas oportunistas que llaman a sus víctimas bajo el argumento de que son mareros”.

“Muchas veces son vecinos, conocidos, amigos o reos (paisas) que se aprovechan del miedo de la gente para llevar a cabo la acción”, expresa.

El jefe de la cartera del Interior coincide con esto: “Recibir una llamada en donde le dicen que saben que tiene un negocio, que tiene tantos hijos, que su carro es tal, los asusta y eso impacta”.

Añade que la gente debe identificar estas comunicaciones y denunciarlas.

Los tres funcionarios creen que la única forma de acabar con este flagelo es unirse, denunciar y no pagar.

Rony López, fiscal contra el crimen organizado, asegura que la desarticulación de muchas bandas organizadas ha sido gracias a “la valiente denuncia de los pobladores”.

¿Qué hacer si eres víctima?

No respondas a llamadas de números de teléfono no identificados

Las autoridades creen que muchas veces responder llamadas de teléfonos desconocidos es el principio de una extorsión. Identifica a tus contactos y obvia estos telefonemas. Si por alguna razón contestas y te hacen preguntas extrañas, cuelga y no respondas más. Denuncia. publinews

Las extorsiones simples y su poder de cohersión a la población

El jefe de la Fuerza de Tarea, Elías Pumay, asegura que estas exacciones no siempre conllevan un hecho de mayor violencia. “Siempre buscan atemorizar, lucran con el miedo de la gente”, señala. Recomienda no pagar, sino denunciar el hecho. publinews

No cedas a las presiones, confía en las autoridades

Pagar, dice Pumay, es aceptar el juego y abrirle la puerta a algo que no terminará. “Deben denunciar. Confíen en las autoridades, es la única forma de acabar con este flagelo que aqueja a muchas personas”, explica. Publinews

Identifica el tono de voz y el discurso que utilizan

Los extorsionistas, cuando son personas cercanas o conocidas, saben detalles específicos que te alarman, pero no entres en pánico, identifica la voz y cuelga. Cuando es un reo, por lo regular las preguntas son incoherentes y al azar.

Los chantajes complejos son una marca registrada de las pandillas

Las maras se enfocan especialmente en el transporte colectivo y de reparto. Han encontrado un nicho perfecto porque les paga. Pumay asegura que las pandillas sí tienen el poder de matar y cumplir sus amenazas. “Estas son más mediáticas, porque impactan en un servicio público”. Deben interponer la denuncia igual.

El 95% de estos hechos se comete desde un teléfono

De acuerdo con estadísticas de la Fuerza de Tarea contra las Extorsiones de la Policía Nacional Civil, la mayoría de los cobros ilegales se comete por medio de un teléfono. El resto (5%) es por medio de un anónimo en un papel que dejan debajo de la puerta de las casas.

Raúl Barreno Castillo

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