Procesarán a Barreda por femicidio, violencia infantil y obstruir la justicia

Juez desestimó la desaparición de Cristina Siekavizza, asociaciones ilícitas y violencia femenina por falta de pruebas.

Por: Publinews

Foto: Juan José López Torres Foto: Juan José López Torres

El juez Gervi Sical ligó a proceso a Roberto Barreda por femicidio, maltrato infantil y obstrucción a justicia; y desestimó la desaparición de Cristina Siekavizza, asociaciones ilícitas y violencia femenina.

A partir de este día, el Ministerio Público cuenta con tres meses para esclarecer esos delitos. Por el delito de feminicidio, el imputado está privado de recibir el beneficio de una medida sustitutiva.

La desestimación de los otros tres delitos se debió a falta de pruebas, consideró el jurista, que programó la próxima audiencia para el 13 de marzo de 2014.

Por su parte, el abogado defensor solicitó la reubicación de su cliente al sector 12 del preventivo de la zona 18. La autoridad de justicia evaluará la petición.

“USTED MATÓ A SU ESPOSA”

Roberto Barreda sollozó cuando la parte acusadora recapituló todos los acontecimientos vinculados a la desaparición de su esposa, Cristina Siekavizza.

“Usted, Roberto Eduardo Barreda de León, (el 6 de julio de 2011) le ocasiona golpes a su esposa y hasta causarle la muerte. Luego ejecuta actos idóneos para desaparecer el cuerpo y demás evidencias”, le imputó el fiscal Héctor Canastuj.

El Ministerio Público le indicó en detalles los delitos de femicidio, maltrato contra sus hijos y la participación de cómplices en el supuesto asesinato de su cónyuge. Al juez, le solicitó que lo ligue a proceso por esas acusaciones.

MOMENTOS CLAVES

Según la Fiscalía, Barreda mató a su esposa en presencia de José Roberto y María Mercedes, en la 4 avenida, 2-27 del Residencial Los Manantiales, kilómetro 19.3 de la ruta a San José Pinula. Antes, se aseguró de crear las condiciones necesarias para minimizar cualquier sospecha, agregó.

“Los niños estaban dentro del mismo (inmueble), con el televisor con un alto volumen”, dijo el fiscal.

Planificó y premeditó cada uno de sus movimientos. Se aprovechó de su corpulencia al privarla de libertad para que no pidiera ayuda o se escapara, agregó.

En la reconstrucción de los hechos, se determinó que la agresión contra Siekavizza ocurrió en uno de los baños de la vivienda y se intentó eliminar evidencias mediante la prueba de luminiscencia y con el relato de empleada.

El Barreda que describió hoy la Fiscalía reveló a uno distinto al observado desde su captura: violento incluso con su hijo, José Roberto, a quien, en una ocasión, lo castigó con un cincho para luego bañarlo con todo y ropa por la pérdida de un artículo personal.

Otro argumento acusatorio fue que en una oportunidad, tras golpear a su esposa, el acusado indicó a la doméstica, Petrona Olga Say Velásquez, que Siekavizza se lastimó al caerle el ropero de su habitación, lo cual le pareció increíble debido a que el mueble estaba fijado a la pared.

Unos días antes de la desaparición de la mujer, el implicado dijo a su esposa que abriría una cuenta de cheques a lo que ella le reclamó que, después de cinco años de matrimonio, mantenía sentimientos de desconfianza, reveló la empleada a las autoridades.

La prepotencia del acusado obligó a que, en contra de su voluntad, Cristina aceptara la concepción de un tercer hijo lo cual la expuso a un embarazo de alto riesgo por lo cual debió guardar reposo. Debido a la discusiones constantes y el impacto emocional, perdió al bebé.

Entre los malos tratos también figura las restricciones económicas que fijó el hijo de la expresidenta de la Corte Suprema de Justicia. De acuerdo con la testigo, este solo le entregaba 500 quetzales al mes para gastos del hogar. Sin embargo, su salario base era de Q5 mil, en la empresa de telefonía donde trabajaba.

Los aspectos económicos eran una causa para las discrepancias y discusiones constantes, tal como como lo concluyó un médico que auscultó a Cristina Siekavizza por padecimientos emocionales luego de un viaje costoso.

En mayo de 2011, el hombre espetó ante la doméstica: “no sé por cuanto tiempo más voy a aguantar a Cristina”.

REVIVE EL CASO

Barreda dibujó algunas muecas en señal de extrañeza y rechazo silencioso de cada elemento acusador con el que se pretende inculparlo de todos los delitos en su contra. Al igual que la semana pasada, vestía una camisa blanca manga larga y pantalones caqui.

Por momentos, era evidente el cansancio en su mano derecha porque realizó un sinfín de anotaciones relacionadas con las acusaciones que pesan en su contra y lo exponen a más de 50 años de prisión en caso de ser encontrado culpable.

Junto a los querellantes, se encontraba Juan Siekavizza, padre de la desaparecida, como el único representante de la familia. Por parte de Barreda, solo su nuevo defensor, Rodolfo Lázaro Padilla.

En la audiencia, que finalmente fue permitida a los medios de comunicación, con la condición de mantener la cordura, se encontraba la directora de la Fundación Sobrevivientes, Norma Cruz.

Juan José López Torres

Loading...
Revisa el siguiente artículo