Duelo: el sinsabor de una tragedia

La violencia en Guatemala provocó que miles de personas se enfrenten al duro procesos del duelo, a dario mueren miles de chapines por la inseguridad.

Por: Publinews

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Más de 30 mil guatemaltecos fallecieron entre el 2008 y 2012 por causa de la violencia y la delincuencia, según el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inafic).

Ya sea por causas naturales o por otras circunstancias, después de un fallecimiento los familiares enfrentan “un momento difícil y doloroso” además de consecuencias psicoafectivas, es decir, psicológicas y afectivas, según la psicóloga clínica Diana Mendizábal.

El duelo “es el tiempo y espacio que permitirá sobrellevar una pérdida, ya sea de trabajo, de una relación o la muerte de un ser querido”.

Esta realidad no está lejos de esos ciudadanos que perdieron a sus familiares por las causas ya mencionadas y deben desarrollar un duelo largo y doloroso que depende de varios factores como:

  • La relación con el fallecido, es decir la intensidad y el tipo de lazo familiar
  • Circunstancias de la muerte, es decir esperada o repentina, sosegada o violenta
  • Y la edad de la persona.

“Cuando la muerte es inesperada o trágica podemos caer en el duelo traumático que puede conducir a una persona a la depresión”, afirmó Mendizábal.

Solo entre enero y julio de este año murieron 3 mil 635 personas por hechos violentos, cifra que superó por 226 a las 3 mil 409 en ese mismo periodo del año pasado.

Mario Polanco, director de Grupo de Apoyo Mutuo, indicó que en este año aumentó en un 7.4% las muertes a causa de la violencia en comparación con el año pasado, que fue de 6.3%. Polanco resaltó que “esta situación afecta más a las mujeres”.

Un caso entre miles

Doña María Pérez, nombre ficticio para proteger su identidad, es una de esas miles de guatemaltecas que vivió en carne propia el flagelo de la violencia. Uno de sus tres hijos fue asesinado, desmembrado y ocultado en un pozo. Debieron transcurrir tres años para dar con su paradero.

“Encontraron a mi hijo en pedazos dentro de un pozo, me cuesta hablar de eso porque la pesadilla todavía es recurrente”, expresó la mujer a Publinews.

El asesino, José Morales, era amigo de la víctima. Este confesó haberle segado la vida a su “amigo” por una moto. El fallecido se la vendió a Morales y nunca se la entregó.  El juicio en su contra duró nueve meses y  fue condenado a 25 años de cárcel. 

“Todas la noches, sin espacio, durante la madrugada me despierto y lloro, no supero ni superaré el trágico fin de mi hijo”, afirmó la señora.

¿Cómo superarlo?

Los familiares de las víctimas deben asistir a una terapia psicológica y emocional que los ayude a sobrellevar la tragedia, así como lo recomiendan los especialistas. Una parte del Estado cubre, aunque no es su totalidad, una ayuda para aminorar el momento en que los allegados reconocen al fallecido.

“Las personas que se encuentran en la etapa de duelo por la muerte violenta de un familiar deben ser asistidas por algún profesional y así evitar consecuencias desastrosas”, señaló Diana Mendizábal.

El Ministerio Público cuenta con el programa “Asistencia a la víctima“, dirigido a los allegados directos o colaterales de un hecho violento. El propósito es neutralizar los efectos negativos del hecho e iniciar un proceso de recuperación.

La cobertura del programa es de 24 horas, en las cuales acompañan a la víctima en la escena del crimen, comisarías y lugares de atención de emergencias. Desde ese momento les brindan asistencia psicológica, médica, social y legal.

Según Mendizábal el tiempo estimado del duelo es un año aproximadamente, aunque depende mucho de los dolientes.

“Los familiares deberán acudir a un profesional o recibir alguna terapia durante los primeros seis meses de duelo; de lo contrario el sufrimiento durará más tiempo”, afirmó la especialista.

Luisa María Godínez

 

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