Luego de un año de ausencia por la pandemia, el “Santa Claus de los Pobres” vuelve a descender

El Santa Claus de los Pobres desciende del puente Las Vacas
Foto: Rodrigo Rivera
El mayor Chacón nuevamente se vistió como Santa Claus, se puso el arnés y descendió desde lo alto del puente Las Vacas y brindó alegría.
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En una labor meramente altruista y de compasión por el prójimo, el mayor Héctor Chacón Cuellar nuevamente descendió desde el puente Las Vacas para brindar alegría a chicos y grandes que viven debajo de esta estructura metálica.

Chacón Cuellar, con más de cinco décadas como miembro de los Bomberos Municipales, solamente en 2020 no realizó esta loable actividad debido a su responsabilidad con el sentido del trabajo que realiza y con ello evitar un foco de contagios de Covid-19 por aglomeraciones.

“Santa Claus de los pobres”

El mayor Chacón nuevamente se vistió como Santa Claus, se puso el arnés y descendió desde lo alto del puente aledaño al Belice y dio alegría.

Bajó con su acostumbrado costal de regalos y en medio de pirotécnica que se quemó durante su descenso.

Al momento de pisar el asfalto fue rodeado de inmediato por decenas de niños que quisieron un abrazo de “Papá Noel” y con eso bastó para ser felices.

La alegría se complementó con un obsequio que recibieron de las propias manos de Santa, los cuales fueron recolectados por Chacón en varios días antes de dicha actividad.

Eso sí, esto se hizo de manera ordenada y en fila para evitar las aglomeraciones y acatando la medida del distanciamiento social.

Altruismo por décadas

El mayor Chacón comentó con anterioridad a Publinews que tuvo sus inicios como el personaje de Santa Claus en la Torre del Reformador, hace 24 años y de manera consecutiva. En ningún momento se suspendió esta actividad durante este tiempo.

“Lo que hice fue cambiar de puente, por decirlo de alguna manera. Estuve primero en la Torre del Reformador, después descendiendo de un helicóptero en el Parque La Democracia, pero ahí la aeronave levantaba mucho polvo y no era bueno por los niños. Luego en el puente El Incienso, pero había mucha dificultad porque prácticamente caía sobre las casas. Así que no tenía mucha opción”, comentó.

El lugar donde más le agradó y finalmente donde más veces lo realizó es en el puente del ferrocarril, Las Vacas. Para descender en los asentamientos que están abajo que son Jesús de la Buena Esperanza, el más grande, y los aledaños.

* Con información de Rodrigo Rivera, Emisoras Unidas 89.7

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