¿Por qué los cárteles de la droga reparten víveres en México?

Mientras el presidente de México hace un llamado a los cárteles de la droga a cesar la entrega de insumos, asegura que tal actividad no se puede combatir.

Por Publinews Internacional

En días pasados se volvieron virales en redes sociales imágenes de las despensas (artículos de primera necesidad) que Alejandrina Guzmán, hija de Joaquín “el Chapo” Guzmán, repartió a comunidades en pobreza en la Zona Metropolitana de Guadalajara como parte de su proyecto “Chapo despensas 701”. Aunque la familia Guzmán aclaró que los recursos para adquirirlas no provenían del crimen organizado, sino de la Fundación Alejandrina Guzmán, próxima a estrenarse, esta práctica es muy común entre organizaciones del narcotráfico en México, pues les brinda una manera política de controlar el territorio a partir de la anuencia social, aseguró a Publinews Armando Rodríguez, analista de seguridad.

“Al final de cuentas, refleja lo que en otras partes del país también se ha visto, particularmente en Tamaulipas, donde grupos criminales aprovechan su presencia en el territorio para reivindicar su imagen y sobre todo para mantener una apariencia de mayor cercanía y apoyo a cierto tipo de población con respecto al gobierno federal y a los gobiernos estatales. Entregar este tipo de despensas o de apoyos tiene un fin más político que criminal”, aseguró el especialista.

Aunque no es la primera vez que fenómenos como este ocurren en México, Rodríguez asegura estos casos serán más visibles debido a la contingencia que la pandemia de Covid-19 ha dejado en el país.

“Lo hacen más visible porque la pandemia ha acaparado todos los medios y las notas periodísticas principales. Hay que recordar que desde que existen los grupos criminales, principalmente el cártel de Sinaloa, algo que los ha caracterizado es justamente tener un arraigo social y eso se logra a partir de generar beneficios y proveer ciertos servicios en poblados lejanos del país. Por ejemplo, apoyar o contribuir con dinero, con ingenieros para instalaciones eléctricas en pueblos, pintar las iglesias de los pueblos, contribuir a que se construyan carreteras. Esto lo han hecho desde que existen”, dijo Rodríguez.

No solo es el cártel de Sinaloa o “el Chapo” Guzmán. A la misma práctica han recurrido otros peligrosos cárteles mexicanos como el del Golfo o Los Caballeros Templarios, cuyos videos de Servando Martínez “la Tuta” regalando dinero en efectivo también fueron ampliamente comentados por la opinión pública y las autoridades.

Menores en proceso de reinserción preparan pan y bolsas con víveres por emergencia

También se informó que los privados de libertad del sector 11 del Preventivo de la zona 18 entregarán, por medio de sus familiares, bolsas de alimentos a vendedores informales.

¿Quiénes están detrás de las despensas que reparten los cárteles de la droga?

Para Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, este tipo de actos “no ayudan” en la situación en la que México se encuentra actualmente. Durante su conferencia de prensa matutina del 20 de abril, López Obrador envió un mensaje a los grupos criminales que recurren a esta práctica: “Mejor bájenle, bájenle y piensen en sus familias, en ustedes mismos, a los que se dediquen a esas actividades, si me están escuchando o me están viendo, hay que tenerle amor a la vida, la vida es lo más sublime, es una bendición. Entonces, dedicarnos a cuidarnos, a cuidar las vidas de los demás y las vidas propias, no las despensas. Ahora ya me salieron como los que estaban antes (en el gobierno), que repartían despensas, frijol con gorgojo”.

Cuestionado sobre las acciones legales que su gobierno emprenderá al respecto, López Obrador respondió: “Es algo que se da, no se puede evitar porque llegan y entregan despensas, le ponen hasta el letrero de la organización a la que pertenecen”.

Pero detrás de estas despensas también existen actores económicos, grandes, medianos y pequeños, que tienen una relación con los grupos criminales que operan en estos territorios, recordó Armando Rodríguez. “Por ejemplo, es el caso de los transportistas o de las personas que tienen bodegas donde almacenan productos legales. Muchas también prestan, rentan –o simplemente no les queda de otra más que ceder–  estos espacios para almacenar drogas o migrantes”, explicó.

“Todos estos actores son, en algún momento, aliados del capital social de los grupos criminales, lo que les permite llegar a este tipo de despensas, que en realidad son muy magras. Uno puede verlo en la caja, por ejemplo, de las despensas repartidas con la cara de “el Chapo”. La caja es muy pequeña, entonces no me imagino qué tipo de productos puedan llegar”, añadió el especialista.

Para los cárteles, el dinero no es el problema. Es por eso que la acción de repartir despensas es más bien acción simbólica. “Si quisieran podrían regalarle un coche a cada quien, pero el asunto no es un tema de dinero, es más simbólico. El acceder a estos productos es esencialmente con base en todo este capital social, donde están los actores económicos pequeños y locales que participan de todas las actividades criminales, ya sea obligatoriamente o porque es parte de sus intereses”, finalizó.

Entrevista | Armando Rodríguez, director del Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (Casede)

  • ¿Cuál es la reacción de las autoridades ante el reparto de despensas en México?

Yo no he escuchado ninguna reacción en concreto. Por ejemplo, en estados donde ha sido evidente la falta de capacidad para poder enfrentar el tema de la seguridad pública y en particular de salud (por la pandemia de Covid-19) se hace más patente que no tienen capacidad para evitar o disuadir este tipo de acciones de grupos criminales.

Armando Rodríguez, director de Casede Armando Rodríguez, director de Casede / Cortesía
  • ¿Tiene que ver la pandemia Covid-19 con que no se combatan estas acciones? 

Todas las capacidades institucionales y de recursos humanos que puedan tener los estados ahora están más orientadas a tratar de mitigar los efectos de la epidemia, ya sea para buscar que la gente se quede en su casa o evitar que salga a sitios como playas y balnearios.

Muchas de las acciones de seguridad están destinadas para estas cosas. Los recursos en tema de seguridad están reetiquetándose. Recientemente, fue un tema importante que se autorizó para que los recursos del Fortaseg, destinados para el fortalecimiento de las policías municipales, puedan ser utilizados para comprar equipo de protección para los policías, pero relacionados con pandemia, es decir cubrebocas y otros insumos. Los pocos recursos que hay en materia de seguridad –humanos, económicos– están destinándose para combatir la pandemia.

  • ¿Qué se espera en materia de seguridad después de la pandemia? 

La verdad es que se presentan momentos muy difíciles para el Estado de derecho, para las condiciones de seguridad y muy propicias para los actos delincuenciales.

La crisis se puede abordar de diferentes ángulos. Uno donde se están orientando recursos a otros temas que son de coyuntura. Los temas estructurales se están dejando de lado, como esto de mantener el progreso de las policías municipales tanto en capacitación como en equipamiento.

El otro ángulo es que los efectos de la epidemia en México son heterogéneos. La falta de movilidad se va a mantener por más tiempo y esto tendrá un impacto económico en las familias, entonces eso es un caldo de cultivo muy interesante para muchos grupos criminales –y de la delincuencia común– que se pueden aprovechar de esto para poder llevar a cabo actividades de otro orden.

Habrá que esperar un poco para ver cómo se van a adaptar los grupos criminales organizados en sus actividades territoriales y de poder. Por ejemplo, en la frontera, en el caso de Tijuana, que se ha convertido en una de las ciudades más afectadas por Covid-19 y que es una de las más importantes para el trasiego de droga.

* Con información de Miguel Velásquez.

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