Power Mode: La fuerza de la moda en estos convulsos tiempos políticos

“Power Mode: The force of fashion” muestra las formas en las que la moda y el poder han estado ligados de manera socio-cultural y política a través de la historia.

La moda, desde sus inicios, ha sido poder. Para delimitar clases sociales, rangos políticos y militares, poder adquisitivo. Incluso poder sexual. Todos estos temas los embarca la exposición “Power Mode: The Force of Fashion” (Power Mode: La fuerza de la moda) que tiene lugar en el Museo del FIT hasta el 9 de mayo y que muestra cómo el poder se ha reflejado en el vestido desde hace siglos y esto ha delimitado relaciones de consumo, políticas e incluso de expresiones de resistencia.

Con cinco secciones en las que se verá cómo el poder se ha expresado a través del lujo, los uniformes, los trajes e incluso los artículos de sadomasoquismo y látex, hasta mostrar prendas icónicas como los Pussyhats de Prada en honor a la Marcha de las Mujeres en 2017.

Metro habló con su curadora, Emma McClendon, quien nos habló de cómo esta exposición es más representativa y relevante que nunca en un mundo que actualmente está en tensión política y donde estos conflictos de poder se reflejan en múltiples aspectos sociales.

En esta exhibición vemos muchas formas de poder en la moda. ¿Cómo las estableciste y cuál fue tu criterio para hacer esto?

No hay una sola definición. Es por eso que tomé una aproximación multitema hacia la exhibición. Cada uno de los temas representa una forma en la que el poder puede ser definido en términos de moda y autoexpresión.

Puede tratarse sobre fuerza y autoridad- ambos en términos del uniforme militar y el mundo corporativo-, o también sobre estatus y poder. Pero igualmente, también está ligado a la protesta, la resistencia civil y la agencia personal, que se extiende a las dinámicas sexuales y la sexualidad. Los cinco temas están representados como resultado de mi investigación y representan categorías que siento que son altamente relevantes en nuestro contexto socio-político, pero no representan cada forma en la que el poder y la moda se interceptan.

“En el clima socio-político actual, que se refleja en los Pussyhats de Prada y los gorros de MAGA (Make American Great Again), la gente está comenzando a interesarse sobre el poder social de la ropa” 

 

¿Por qué fue tan importante ver la complejidad del poder en la historia de la moda? 

En el clima socio-político actual, que se refleja en los Pussyhats de Prada y los gorros de MAGA (Make American Great Again), la gente está comenzando a interesarse sobre el poder social de la ropa. Ante este panorama, sentí que tenía sentido intentar preguntarse sobre el poder y su rol en la moda, ambos de manera histórica y en la actualidad.

¿Cómo seleccionaste las piezas para cada sección de la exhibición? 

Todos los objetos allí son parte de la colección permanente del Museo del FIT. Traté de seleccionar piezas que fueran inmediatamente reconocibles para la gente como símbolos de poder, pero también incluí otros objetos que pudieran sorprender a los visitantes en cada sección para despertar su curiosidad.

¿Qué piezas crees que definitivamente cambian la percepción de la cultura sobre el poder (en todos los aspectos tratados en la exhibición)? ¿Cuáles son los más representativos para ti? 

Creo que todos los objetos de la exhibición muestran algún aspecto sobre la cultura y la percepción sobre el poder en el momento en que estos fueron creados. Algunos de los objetos que pueden tener más relevancia y significado para la audiencia contemporánea son el Pussyhat y el gorro MAGA, pero igualmente importantes son las piezas que están exhibidas desde el siglo 18 y que resaltan cómo el poder y el estatus eran mostrados en esa época.

“No creo que toda la moda se trate sobre política, pero sí creo que toda ella es sobre poder. La moda es una forma de poder social. Es la forma en la que hacemos nuestros cuerpos socialmente visibles y entendibles” 

¿Cuáles fueron las piezas que cambiaron la vida de las mujeres si hablamos del poder? 

Hay muchos objetos en la exhibición que están ligados al género, el feminismo y las dinámicas femeninas de poder. Dos piezas claves de la colección son un traje blanco de la era de las sufragistas de la década de 1920 y un suit de pantalón de Yves Saint Laurent de los años 70. Ambas eras y piezas representan un momento pivotal en el movimiento femenino (tener derecho al voto y que se volviese socialmente aceptable y fashionable usar pantalones). Las piezas no son un reflejo de una evolución social, sino parte de ella e inextricablemente ligada a la misma.

Actualmente, el mundo está viviendo protestas sociales en casi todos los continentes. ¿Cómo ha respondido la moda a estos momentos y cómo podemos verlos en la exhibición? ¿Debe siempre la moda reflejar el clima político? 

En los tiempos actuales, pienso que las piezas de resistencia vestidas en las marchas y manifestaciones alrededor del mundo siempre establecen un vocabulario visual de “rebelión” (jeans, camisetas, chaquetas de cuero), pero se imbuyen de nuevos significados. La moda ha respondido a esto de muchas formas diferentes, desde Missoni poniendo su propia versión del sombrero pussyhat en la pasarela en solidaridad con la Marcha de las Mujeres en 2015, hasta la marca Public School adaptando el gorro MAGA para protestar contra la presidencia de Trump.

Otro diseñador de Nueva York, Kerby Jean- Raymond, para Pyer Moss, usa las formas reconocibles de vestirse para la resistencia como una base para enviar mensajes sociales en la pasarela. Para su colección primavera verano 2016 el mostró un look que incluyó una biker jacket de cuero negro cubierta en grafitti que decía “ya tenemos un diseñador negro”. Fue una crítica ante el racismo sistémico y el tokenismo en la industria de la moda.

¿Crees que las grandes firmas se han mantenido en silencio en los últimos años desde lo que pasó en 2017?

Ha existido un rango de respuestas a temas sociales desde 2017 con marcas como Pyer Moss, Telfar, Prabal Gurung y la mega- marca Dior continúa vendiendo su camiseta “We Should All Be Feminist” (todos deberíamos ser feministas).

View this post on Instagram

“We‘re bad feminists.“ – Fleabag

A post shared by Kai (@niklas.kai) on

Basándose en la exhibición y su propósito, ¿podríamos decir que la moda es política? 

No creo que toda la moda se trate sobre política, pero sí creo que toda ella es sobre poder. La moda es una forma de poder social. Es la forma en la que hacemos nuestros cuerpos socialmente visibles y entendibles.  Siempre enviamos mensajes con nuestra ropa. Y espero que Power Mode ayude a incrementar la conciencia del significado social de la moda en el sentido de ayudar a la gente a entender mejor los objetos alrededor de ella.

 

 

 

Puede desuscribirse en cualquier momento haciendo clic en el enlace que aparece en el pie de página de nuestros correos electrónicos.