VIDEO. Trump visita ciudad devastada por el fuego en California

Espesas humaredas, casas en ruinas, autos calcinados: desolación fue lo que encontró el mandatario a su llegada a Paradise, una pequeña ciudad devastada por el incendio más letal en la historia de California.

Por Carlos Alfredo Ordoñez

Con un rostro grave, el presidente Donald Trump, quien decidió no portar mascarilla a pesar del humo que aún cubre la zona, visitó Paradise, una pequeña ciudad de California devorada por el incendio “Camp Fire”.

Es triste de ver”, dijo el mandatario tras haber pasado unos 20 minutos en un campamento de casas rodantes donde solo una bandera nacional aportaba algo de color a un paisaje de cenizas.

Trump estuvo acompañado de la alcaldesa la ciudad, Jody Jones.

El incendio, que comenzó hace diez días en Paradise, ha destruido cerca de 60 mil hectáreas en el norte del estado. Cinco muertos más fueron contabilizados la noche del sábado, dejando el balance de fallecidos en 76, según las autoridades. Además, hay mil personas desaparecidas.

El incendio está actualmente controlado en el 55 % de su extensión, tras destruir cerca de 10 mil hogares y otros 2 mil 500 edificios.

En el sur del estado, cerca de Los Ángeles, el “Woolsey Fire” ha quemado en tanto unas 40 mil hectáreas, incluidas partes del balneario de Malibú, hogar de muchas estrellas, y ha dejado al menos otros tres muertos.

Cerca de 9 mil bomberos han sido desplegados en los dos frentes, decenas de miles de habitantes han sido evacuados de sus hogares y muchos permanecen impedidos de volver a ellos.

Visible a más de 200 kilómetros

Desde los primeros días de este incendio, Trump denunció la mala gestión forestal por parte de las autoridades de California, olvidando que en su mayoría se encuentran bajo control federal.

El presidente también amenazó con recortar los fondos federales, en tanto el Congreso dedicó un presupuesto de 2 mil millones de dólares a la lucha contra los incendios forestales en el año fiscal 2018.

El sábado, justo antes de su partida, volvió a insistir sobre la “necesidad de una gestión diferente”. “Lo digo hace mucho tiempo”, señaló.

El cambio climático “pudo haber contribuido un poco” al avance brutal del incendio, pero “el principal problema es la gestión” ambiental, añadió, destacando que sus comentarios “no son positivos ni negativos, son solo los hechos”.

*Video: AFP

Una explicación que no convence a Roslyn Roberts, de 73 años, que tuvo que huir de su casa. “Este incendio no tiene nada que ver con una mala gestión del bosque. Miles y miles de casas han sido destruidas y no había árboles a su alrededor”, afirmó la mujer, refugiada en un centro de la Cruz Roja instalado en una iglesia.

California es adversa a las políticas del presidente en todos los frentes, desde la migración hasta el medio ambiente, pasando por la regulación de las armas de fuego. El estado más habitado del país es también el que cuenta con mayor cantidad de inmigrantes y de indocumentados, uno de los principales blancos de la política gubernamental.

El impacto del “Camp Fire” es visible a más de 200 kilómetros al sur de la devastada Paradise, hasta San Francisco, donde las autoridades emitieron el viernes una alerta por la elevada contaminación del aire.

Allí, las escuelas públicas permanecieron cerradas el viernes y, a pedido de la alcaldesa London Breed, el transporte público fue gratis en la ciudad. Los vuelos en el aeropuerto internacional de San Francisco también se vieron perturbados debido a la reducida visibilidad.

En el último año, California ha tenido varios incendios importantes, con un total de más de 100 muertos y la quema de miles de hectáreas. La sequía ha afectado por varios años a este estado del oeste de Estados Unidos.

*Con información de AFP

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