Guatemalteca inventa filtro de agua con restos de crustáceos

Isabel Amorín diseñó un filtro que permite la limpieza de aguas contaminadas con colorantes.

Por Yuly Pérez

Cuando Isabel Amorín estudiaba Química en la Universidad de San Carlos, le surgió la inquietud de cómo solucionar el problema de la contaminación de ríos en el país.

Sus primeras pruebas las realizó modificando químicamente la molécula quitina, que se encuentra en los crustáceos como camarones, langostas y cangrejos.

En una entrevista con el diario El País, Isabel indicó que no fue difícil conseguir la materia prima. “Solo tuve que acercarme a los restaurantes de la ciudad y ellos me dieron los desperdicios”, indicó.

Después de un tiempo, su diseño se fue transformando en un prototipo de un filtro de bajo costo para la limpieza de tinturas y otros materiales químicos que se han derramado en los recursos naturales hídricos.

Río Coyolate. Río Coyolate. / Foto: Conred

El filtro con restos de crustáceos permite la limpieza de entre un 90% y 95% de aguas contaminadas con colorantes.

Cuando Isabel ya había iniciado su proyecto, encontró una convocatoria de Young Water Solutions (YWS), un programa internacional creado financiar investigaciones de jóvenes.

“Quince días antes del cierre de la convocatoria envíe mi aplicación y fui elegida para poder presentar mi idea en Suiza”, cuenta.

Su viaje, capacitación y apoyo financiero obtenidos en Bélgica y Suiza le han permitido avanzar en el perfeccionamiento de su emprendimiento.

El filtro está diseñado con materiales de bajo costo, como vidrio o cerámica. Amorín explicó que luego de agregar una solución salina, la tintura obtenida del proceso de filtrado se puede reutilizar hasta 10 veces más.

"En el caso del agua, esta recupera su estado natural, lo que permitiría su uso según las necesidades de la industria”, aseguró.

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