Este jueves se llevó a cabo un simposio sobre el “Perfil psicológico de las niñas y adolescentes que participan en las maras” en donde se detallaron cómo las pandillas cazan a menores.
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Walda Barrios, investigadora de la facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), señala que las pandillas reclutan a niñas desde los 10 años.
Según la experta, las maras funcionan como una “familia sustituta” para las niñas y adolescentes.
“El machismo, la violencia en sus hogares, la falta de oportunidades y de educación son solo algunos factores que las empuja a unirse a este tormento”, inisitió Barrios.
Las mujeres cumplen funciones específicas dentro de las pandillas. Según la experta, ya iniciadas en una pandilla, son las encargadas de la entrega de armamentos, drogas y teléfonos móviles para extorsión.
También, tienen la tarea de recolectar el dinero de las extorsiones, mientras son entrenadas para asesinar.
La iniciación de las niñas y adolescentes en las maras, según la investigación del ente, es lamentable, explicó Barrios. “Deben ser violadas por varios miembros de la mara o reciben una golpiza entre todos”.
Atentos a señales
Los expertos concluyeron en varias señales que los padres de familia pueden estar alertas para identificar si una niña o adolescente está entablando vínculos con una pandilla:
- Poca comunicación: evita el diálogo con sus padres y hermanos.
Cambio de círculo de amistades: regularmente se alejan de su grupo de amigos, es importante conocer con quiénes se relacionan los menores de edad con mayor regularidad, en qué sitios e idealmente a las familias. - Llevan artículos a casa sin ninguna explicación: como objetos de valor o nuevas prendas que están fuera del alcance de las finanzas que maneja la menor.
- Ausencia en casa: los periodos de ausencia empiezan a ser mayores y sin explicaciones.
Con información de Emisoras Unidas.