Consideran que un año después de que Velásquez fue declarado “non grato” continúa la confrontación en el país

Por Nancy Alvarez

Este lunes se cumple un año desde que el presidente Jimmy Morales declaró “non grato” al jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Iván Velásquez, y ordenó su expulsión del país.

Sobre ese tema se conversó en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, en donde participaron como invitadas María del Carmen Aceña, investigadora del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN); y Helen Mack, de la Fundación Myrna Mack.

Aceña consideró que un año después de este suceso sigue habiendo confrontación entre el presidente y el comisionado. Además, el escenario es similar, pues nuevamente existe un proceso de antejuicio promovido contra el mandatario por parte del Ministerio Público (MP) y la CICIG, solo que ahora con una nueva fiscal general.

A criterio de la investigadora, lo ocurrido hizo que se retrasaran diferentes temas y además generó cierto desgaste en el país. “Lo único que hicimos fue como retardar las cosas, ahora estamos más dañados y eso para un pueblo es bastante complicado”, aseguró.

La entrevistada ve que hubo una reacción normal del presidente de querer defenderse, pues había un proceso pendiente en su contra y él lo que hizo fue tratar de ir a Nueva York, Estados Unidos, a conversar con Naciones Unidas, pero nunca se supo qué pasó en esas reuniones.

Y sobre los señalamientos contra Morales, Aceña consideró que hace un año estaba débil la investigación, pero actualmente se cuenta con más evidencias y testigos, lo que muestra que esta avanzó sustancialmente.

En tanto, Mack recordó que el modelo de la CICIG surgió por la preocupación que se tenía en el Ejecutivo era que el crimen organizado estaba en las mismas entrañas del Estado y combatirlo sería posible solamente implementando un ente independiente en apoyo del MP.

La entrevistada resaltó que el deterioro que ha habido en la clase política se debe a que no hay partidos político, sino partidos electorales, en donde los que optan al a Presidencia no tienen capacidad, como en el caso del actual gobernante.

“Era claro que Jimmy Morales no tenía capacidad ni estaba preparado para ser presidente. Lo que ocurrió era que había un hartazgo en la sociedad, y no se dieron cuenta que el equipo de Morales tenía cero capacidad, no tenía plan de gobierno, llegaron y no sabían qué hacer. El deterioro al que nos está llevando afecta a los guatemaltecos”, expuso.

De acuerdo con Mack, si había alguna diferencia no correspondía expulsar al comisionado, sino acudir al artículo 12 del acuerdo de creación de la comisión, pero Morales se dejó llevar por el autoritarismo. “No es cierto que él por ser el presidente tiene todas las capacidades”.

“A partir de ahí ha venido todo un deterioro en Guatemala, porque ha tenido una obsesión enfermiza en donde ha utilizado todos los recursos humanos y materiales para poder sacar al comisionado Velásquez, sin seguir los procedimientos establecidos en la ley”, opinó la activista.

“La precaria institucionalidad que Guatemala tenía, ahorita está totalmente destrozada”, dijo al resumir la situación actual tras este hecho.

¿Qué hacer?

Aceña consideró que esa declaración de “non grato” desgastó las relaciones y atrasó los temas. No se ha atacado aspectos de fondo, como el existente sistema que es vulnerable a corruptos y la tranza y no permite el desarrollo del país.

Por ello, opinó que para realmente cambiar la situación del país, los centros de investigación buscan reunirse y revisar las macro leyes que permiten una serie de abusos. De igual forma, resaltó la importancia de que tanto sociedad civil como las agrupaciones políticas participen en estos procesos de diálogo.

“No podemos avanzar si no tomamos en cuenta a los partidos políticos. No podemos negociar solo desde afuera, quizá puede haber presión de los ciudadanos, pero necesitamos tomarlos en cuenta (a los políticos)”, aseguró.

Estas acciones deben enfocarse en quitarle los incentivos perversos a los políticos. “Se hizo una reforma a la Ley Electoral y faltan aún más, se tendrán variables el año entrante”, dijo.

Y Mack expuso que “Guatemala se ha venido para abajo por falta de liderazgo de los tres poderes del Estado”.

Según la entrevistada, las propuestas existen, pero lo que falta es voluntad política. Señaló que el problema principal es que todos los sectores que ostentan el poder quieren impunidad para ellos mismos y así no se lograrán avances. “Se debe convencer a la élite que hay que pensar como país”, resaltó.

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