Prefirió “salir a pasear” porque se “veía feo lo del volcán”; hoy regresa a enfrentarse con lo que perdió

Doña Loida sacó cinco pañales y corrió con sus hijos, desde ese domingo no había vuelto y hoy se enfrentó a lo que quedó de su casa y su medio de sostenimiento: una tienda.

Por Álvaro Alay

Doña Loida Siquinajai, de 35 años, vivió toda su vida en San Miguel Los Lotes, ahí recibió la herencia de su padre y trabajaba arduamente junto con su esposo, Adolfo García, para sacar adelante a sus cuatro hijos.

Según narró a Publinews, ese día decidió sacar a pasear a sus hijos y salir de ese lugar porque se “veía feo lo del volcán”. Le dijo a una vecina que se fueran.

Empacó cuatro pañales para su bebé de año y medio y se fue. Desde entonces, no había querido volver al lugar donde nació y vio nacer a sus hijos.

“Ayer me invadió la idea de venir a ver. Estoy sentada sobre el techo de mi casa. Y allá enfrente estaba mi tiendona”, narró y recordó que a pesar de que siempre ha trabajado muy duro y a pesar de eso “nunca me puse un buen trapo”, aseguró.

Según indicó, tenía 11 años de tener una tienda, la cual valoró en unos Q50 mil. La cual quedó completamente soterrada junto con su vehículo.

Su esposo, Adolfo García de 30 años, trabaja en temporada de zafra. “Ahorita no tenemos ingresos, son seis meses de desempleo y la tienda era lo que nos ayudaba a mantenernos”, narró.

 

Desde hace un mes se encuentran albergados en La Industria, en Escuintla, junto con sus cuatro hijos (11, 7, 4 y 1.5 años).

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