¿Cuál debería ser el papel del Congreso ante la tragedia por la erupción del volcán de Fuego?

Según cifras oficiales, al menos 110 personas murieron como consecuencia de la erupción, 57 resultaron heridas y hay 197 desaparecidas.

Por Nancy Alvarez

Cuatro diputados fueron consultados este lunes con relación a las diferentes opiniones que se han dado acerca de que en el Congreso estaría utilizando la tragedia del volcán de Fuego para que avancen algunas iniciativas de ley.

Según se ha indicado, tomando en cuenta que la atención del país está enfocada en los afectados por la erupción, los legisladores estarían dándole seguimiento a una agenda que podría resultar en impunidad y otras acciones que han sido rechazadas por la ciudadanía.

Entre las que se pueden mencionar está la propuesta de Ley de Aceptación de Cargos y reformas a la Ley de Reconciliación Nacional, al artículo de financiamiento electoral ilícito y a temas sobre transfuguismo.

El tema fue abordado hoy en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, en donde participaron como invitados los diputados Orlando Blanco, jefe de la bancada Unidad Nacional de la Esperanza (UNE); Luis Hernández Azmitia, jefe del bloque Movimiento Reformador (MR); Juan Ramón Lau, jefe de la bancada Todos; y Amílcar Pop, jefe del bloque Winaq.

Blanco consideró que hay mucha desconfianza en las instituciones, y el Congreso no está ajeno a esto. “Para tranquilidad de la población quiero decir que, a lo sumo, (las iniciativas) van a llegar a segundas lecturas esta semana”, explicó, pues sería hasta poco después de un mes cuando se hará el debate final en los distintos temas, ya que a inicios de julio se regresará a sesiones ordinarias.

De acuerdo con el legislador, el Congreso tenía ya una agenda determinada, que incluía primeras y segundas lecturas de diferentes iniciativas de ley; sin embargo, la tragedia alteró el orden de prioridades y se han abordado temas relacionados con esta.

“El Congreso también está tratando de contribuir al tema de la emergencia, y en ese marco, la semana pasada se hicieron dos acciones importantes, y esta semana seguramente hará otras. La primera fue contribuir a decretar el Estado de Calamidad, que permite al Ejecutivo reaccionar de manera rápida y ágil. La segunda, fue la fiscalización sobre el funcionamiento y reacción que tuvieron las entidades correspondientes”, dijo Blanco.

En tanto, el diputado Hernández Azmitia resaltó que “mucho ayuda el que poco estorba”, al referirse a que, según él, existe una “pésima coordinación por parte del Ejecutivo y se tiene mala institucionalidad”.

De igual forma, recordó que Guatemala es el cuarto país a nivel mundial con mayor vulnerabilidad a desastres y a efectos del cambio climático, por lo cual se debe trabajar en ese sentido, generando desde el Congreso en este momento la fiscalización del uso de fondos aprobados en el estado de Calamidad y legislando por políticas públicas a largo plazo.

Hernández aseguró que no hay una agenda que se esté priorizando ni aprovechando en la tragedia, pues esta se venía discutiendo desde antes.

Y añadió: “Esta tragedia lo que viene a revelar es que como Estado, en Guatemala tenemos mucha incapacidades y debemos establecer una ruta para atender las grandes necesidades”.

El legislador Juan Ramón Lau expuso que el Congreso va a hacer su labor en este momento, cuando ya se empezó con la ejecución de estos recursos para la emergencia. “Estoy seguro de que todas las bancadas van a hacer su mayor esfuerzo por fiscalizarlo, porque el pueblo de Guatemala también nos fiscalizará a nosotros”, detalló.

También hizo referencia a que Guatemala es un país totalmente vulnerable a los desastres naturales, por lo cual es muy importante que las instituciones del país hagan mejor labor de prevención, pero además hace falta que los guatemaltecos tomen sus nuestras propias actitudes ante estos eventos.

Por aparte, el legislador mencionó la necesidad de crear una política de vivienda, pues actualmente el país no cuenta con esta, por lo cual opinó que debe discutirse este tema. “Más allá de dividirnos y de la crítica, lo que debemos hacer es unirnos y luchar por todos”, dijo.

En cuanto a que se estaría aprovechando de cierta manera esta tragedia para pasar leyes con las que la ciudadanía no está de acuerdo, Lau señaló que “si se quisieran hacer mal las cosas, se hubieran hecho de urgencia nacional, pero no fue así, sino que se está discutiendo”.

Para el diputado Amílcar Pop, en el Congreso hay diversidad de intereses representados y la agenda se ha definido en consensos todavía no totales. “Uno de esos intereses lamentablemente puede ser la agenda que ya está encaminada. Yo estoy en contra porque hay algunas prioridades que no se han atendido”, refirió.

Al congresista le pareció “muy inconveniente” que la Ley de Aceptación de Cargos inmediatamente pasara en primer debate cuando se tenía una comisión instalada que aún analiza el tema.

Asimismo, considera que genera dudas escuchar que se hagan cambios en el tema del transfuguismo. “Personalmente creo que es un retroceso, porque el tema es fortalecer la institucionalidad partidaria y evitar la posibilidad de negociación fraudulenta de ir y cambiarse de partidos constantemente. Fue bueno detenerlo, pero si hoy se libera es un mal mensaje para la democracia”, indicó.

Señalan incapacidad

A criterio de Hernández Azmitia, el citar a los funcionarios de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) y del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), si bien era importante para fiscalizar, por ahora no era el momento adecuado para hacerlo.

“No tenemos hoy a nadie frente a Conred que pueda sacar adelante la situación tras la tragedia, pero es algo que hay que verlo más adelante. Ahora hay que ver cómo apoyar a los que están apoyando a los afectados”, expresó.

Para él, la prioridad son todos los guatemaltecos y grandes mayorías, y por ahora la población más vulnerable es la afectada por la erupción. En ese sentido, corresponde al Congreso “meter el hombro de la forma en que podamos ayudar”, aseguró.

El diputado del MR se refirió a las declaraciones del presidente Jimmy Morales, con relación a que solicitó apoyo de la OEA para que se transparenten las entregas de ayuda internacional. “Esto demuestra que el Gobierno no tiene capacidad para controlar”, dijo, por lo cual resaltó que el Congreso debe jugar rol importante y asegurar que todas las familias afectadas puedan tener un futuro mejor.

El jefe del bloque Todos coincidió en que el Congreso debe apoyar en las acciones para fortalecer las instituciones y ver cómo se logra reinsertar a la gente a las comunidades y que puedan ser productivas y rehacer su vida.

Por su parte, el diputado de Winaq consideró que “el desastre no fue la erupción, sino la incapacidad del Gobierno que encontramos”.

Ello lo mencionó porque, según él, durante una visita realizada ayer en algunos albergues pudo notar ciertas deficiencias en la atención de los afectados, aunque reconoció la gran labor que hacen los “muchos voluntarios y héroes anónimos” en esos lugares.

“Noté tres cosas: incapacidad institucional de atender, falta de estrategias de inmediatas, mediatas y a largo plazo y ausencia total de mecanismos de control. Ni siquiera hay mecanismos de digitación de lo que entra y sale y con eso no sabemos si se va a politizar la entrega de víveres”, expuso.

Mientras que Blanco mencionó la necesidad de que se fortalezca la ley de Conred. “La erupción no se puede controlar, pero sí todas las actividades de prevención, y la legislación se debe enfocar en eso”, dijo.

Los entrevistados coincidieron en fortalecer la mencionada ley, así como darle seguimiento a la iniciativa 5439, que dispone aprobar la Ley Marco Sendai para la reducción del riesgo de desastres.

Buscan asignación de fondos

El diputado Blanco señaló que para esta semana está previsto discutir en tercer debate y aprobación final un préstamo por al menos Q1 mil 850 millones, y se estaría buscando que parte de estos recursos se asignen para atender a los afectados por la erupción.

“Algunas bancadas creemos que se deben reorientar Q500 millones, que son parte del préstamo, para atender emergencia y dar una respuesta importante a la post crisis”, aseguro.

Según él, los recursos de los que se dotaría al Ejecutivo deberían utilizarse para adquisición de fincas y temas de urbanizaciones que se deben crear. También para apoyar la reinserción económica y productiva de la población, brindarles insumos a las instituciones que trabajan en esta emergencia y dotar de capital el fondo de emergencias, porque ahorita se va a empezar a utilizar y se quedaría sin dinero.

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