El Papa llega a capital birmana para entrevistarse con famosa activista

El pontífice llegó este martes a Naypydaw para reunirse con Aung San Suu Kyi, en lo que representa el momento más destacado de su visita a Birmania.

Por AFP

En medio de las críticas internacionales por la represión de los rohinyás, la iglesia birmana defiende a Aung San Suu Kyi de quienes la acusan de falta de empatía con la minoría musulmana, argumentando que ella debe negociar con las Fuerzas Armadas y que sigue siendo una figura clave para democratizar el país.

Es la segunda entrevista este año del papa Francisco con Suu Kyi, a quien recibió en la Santa Sede en mayo pasado.

En esa ocasión, El Vaticano y Birmania anunciaron la instauración de relaciones diplomáticas plenas, por lo cual un nuncio apostólico (embajador) acaba de instalarse en el país.

El papa Francisco y Aung San Suu Kyi El papa Francisco y Aung San Suu Kyi, Foto: AFP

El Papa llegó a Naypydaw, la capital, el martes por la tarde. Fue recibido por decenas de niños de diferentes comunidades de este país sacudido por conflictos étnicos.

En su discurso, el pontífice pidió "respeto a todos los grupos étnicos y a su identidad", pero no citó a los rohinyás ni se refirió a las acusaciones de "limpieza étnica" contra esta minoría musulmana o a su masivo éxodo hacia el vecino Bangladés.

El pronunciamiento de Francisco era muy esperado: en efecto, varias veces había aludido al destino de los rohinyás, "torturados y asesinados debido a sus tradiciones y a su fe" en Birmania. Pero la iglesia católica local le había pedido que no contrariara a una población mayoritariamente budista al emplear la palabra "rohinyá".

Papa Francisco en Birmania Foto: AFP

Esta terminología oficial, neutra, es la que desea imponer Aung San Suu Kyi para evitar la guerra semántica entre la apelación "Bangladesíes" (usada por la mayoría budista en Birmania) y "rohinyás" (utilizada por estos mismos musulmanes para designarse).

Desde fines de agosto, más de 620 mil musulmanes rohinyás se han refugiado en Bangladés, huyendo de las violencias perpetradas por soldados birmanos y milicias budistas, según acusan. Naciones Unidos estimó que se trata de un "caso clásico de limpieza étnica".

 

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo