Sergio Recinos: "Factores extraeconómicos están incidiendo en la decisión de inversión y empleo"

El presidente en funciones del Banco de Guatemala (Banguat) comentó que en noviembre se revisarán las variables económicas, que pueden representar una baja en las expectativas del crecimiento para este año.

Por Joel Maldonado

¿Cuál es el panorama económico para fin de año?

Mantenemos un rango de crecimiento entre 3 y 3.4%, recordemos que en agosto se revisó el techo porque la previsión era entre 3 y 3.8%, ya tenemos datos del Producto Interno Bruto del segundo trimestre, que muestra una desaceleración, el IMAE también muestra una baja y es probable que en noviembre se haga la última revisión del año.

¿Qué está generando esa desaceleración en la economía?

En la economía nacional tenemos mes y medio de la situación política que se ha exacerbado, pero venimos de ciertos problemas políticos institucionales desde 2015 y finalmente eso en el corto plazo contrae la inversión y las decisiones de los agentes económicos, en cuanto a proyectos nuevos, prefieren diferir porque es un tema conceptual y práctico que suceda. Eso no quiere decir que no sea positiva la lucha contra la corrupción, hemos visto a nivel no solo nacional sino internacional las ventajas que tiene esa lucha y sobre todo distorsiona la economía, pues induce recursos que debieran irse a ciertas actividades, pero minimizar ese combate tiene beneficios, pero en el ínterin dependiendo cómo se hagan las cosas se genera incertidumbre y es lo que ha pasado en el país. Son factores extraeconómicos que están incidiendo en las decisiones de inversión y el empleo, y por lo tanto en el crecimiento económico. Si se aprueba el presupuesto, el crecimiento económico se va a elevar entre 3.5% y 4.5%, y se disipará la incertidumbre económica.

¿Cuánto tiempo después siguen repercutiendo las decisiones políticas?

La incertidumbre tiene que ir desapareciendo, la lucha contra la corrupción es importante y es algo que todo el mundo está de acuerdo, pero si tenemos que tanto el sector público como el privado tienen que ponerse de acuerdo en implementar reformas estructurales que permitan que el país crezca más. En 2015, cuando se conocieron los primeros casos de corrupción al final ese año el crecimiento de la economía fue de 4.1%, pero traía una inercia apoyada por la economía internacional, en 2016 ya hubo una contracción de 3.1% y no hay que olvidar que la economía tiene rezagos y hay una baja. Si nos ubicamos en el punto central, estaríamos con un crecimiento de 3.2%, probablemente será menos, entonces quiere decir que la economía se está resintiendo. No obstante, hay variables que están evolucionando positivamente, por ejemplo, las remesas están creciendo 15.6% a septiembre, las exportaciones después de dos años de que cayeron se observa un crecimiento de 6.5% a agosto y las importaciones con un comportamiento de 7.3%, hay una inflación de 4.36% y las estimaciones apuntan que cerrará en 4.5% entre la meta y el otro año será de 4.25% variable porque mantiene el poder adquisitivo.

¿Qué beneficios hay de que el crecimiento de las remesas sea el doble?

Si lo vemos como un todo es beneficioso, recordemos que estamos hablando que este año serían más de US$8 mil millones, el año pasado fueron US$7 mil millones, las remesas vienen en general a personas de bajos ingresos entonces se convierten en un estabilizador social porque al final apunta al consumo de estas personas que sin esos ingresos obviamente se tendrían niveles de pobreza muchos más profundos. Por el lado los exportadores dicen que se les está apreciando el tipo de cambio, lo cual es cierto pero no es una apreciación grande y en parte es por ese ingreso de remesas combinado con una mejor en los términos de intercambio que tuvo su incidencia en la baja del petróleo que fue positiva. Si bien el tipo de cambio ha tenido una apreciación, considero que en estos momentos es lo mejor que le puede estar pasando al país porque es un signo de fortaleza de la moneda; no hemos visto salidas de capital.

¿Qué impacto tendrá la baja de la calificación de Standard and Poor’s?

Una calificación de riesgo país, dependiendo en dónde se encuentre, abarata el costo del dinero o lo encarece, veníamos evolucionando positivamente, ya que habíamos logrado mejores calificaciones y eso había beneficiado al país porque tanto el sector público como el privado, en especial este último, se beneficia, pues al solicitar a recursos a tasas de interés menores. El cambio en la puntuación lo que tiene de inmediato es un aumento en el costo del dinero para Guatemala. Las otras calificaciones nos mantienen la calificación y creo que continuarán así porque tanto Fitchs como Moody’s recientemente vinieron al país y creería que esperarán el otro año donde se prevé que las condiciones cambien, no considero que emulen la decisión de Standard and Poor’s.

¿Se ha medido la pérdida de inversiones por la reducción en la calificación de riesgo país?

Mediciones exactas no hay, lo que sí hemos visto es que la inversión extranjera se ha venido estancando. En 2014 ese rubro fue de US$1 mil 388 millones, luego tuvo una caída a US$1 mil 220 millones y el año pasado fue de US$1 mil 184 millones, si bien fueron caídas pequeñas, este año esperamos un crecimiento de 3%, es decir, que se recibirán alrededor de US$1 mil 216 millones y para el próximo año, en este momento, 10% sujeto a revisión. De hecho se revisarán todas las variables para 2018 en noviembre, las cifras de inversión parecen pocas para el país, por lo que sí hay impactos.

¿Qué se conoce de la propuesta de senadores estadounidenses para limitar el crédito a Guatemala?

Creo que fueron declaraciones aisladas, pero hay que ponerles ojo, el ministro de Finanzas y mi persona estuvimos en Washington hace dos semanas y aprovechando las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial como con el Banco Interamericano de Desarrollo y no escuchamos una postura seria sobre el tema. Explicamos más o menos cómo vemos la situación, cómo ha evolucionado la economía, de hecho, concuerdan con que la parte macroeconómica se desenvuelve bien y están claros de que son factores extraeconómicos que esperamos se superen pronto, concretamente no ha habido una amenaza en sentido estricto que nos vaya a restringir los créditos.

“Tenemos instrumentos para suavizar volatilidades, como la regla cambiaria  e instrumentamos depósitos a plazo en dólares para evitar movimientos bruscos de apreciación o depreciación”.

Número

  • 15.6 por ciento ha crecido el número de remesas familiares a septiembre.
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