12 razones por las que fracasamos al hacer ejercicio (y cómo solucionarlas)

2. Expectativas poco realistas3. No disfrutan el proceso4. No llevan un registro de su progreso5. No suelen buscar apoyo social6. Saben el por qué pero no el para qué

Por Publinews
12 razones por las que fracasamos al hacer ejercicio (y cómo solucionarlas)


Hacer ejercicio no es una actividad que se le facilite a todos. Sin embargo, es primordial para mantenernos saludables.

Pero, ¿qué es lo que pasa cuando se sienten decididos a llevar a cabo esta actividad y fracasan en el intento?

Para aclarar esta duda, consultamos a la chilena María José Ramírez, magister en psicología deportiva. Al respecto, ella compartió: “¿Siendo el ejercicio algo tan bueno para nosotros, cómo es que en Chile –por ejemplo– el 82.7% de la población es sedentaria?”

“La verdad es que la mayoría de nosotros no nos levantamos en la mañana queriendo no cumplir con nuestras metas ni nos proponemos llevar una vida menos sana cada día (…) Los principales errores que cometemos al comenzar con nuestro objetivo son”:

1. Objetivos muy generales

Tener el objetivo “mejorar mi estado físico” o “hacer más deporte” no es suficiente. Establecer intenciones de acción, es decir, describir exactamente qué vamos a hacer para cumplir nuestros objetivos, aumenta las probabilidades de lograrlo.

Hay que desmenuzar el objetivo en pequeñas metas más manejables. Por ejemplo: “Ser más fuerte, realizar 20 lagartijas seguidas en dos meses más”, “completar una carrera de 5k en una fecha determinada”. 

2. Expectativas poco realistas

Somos malos para establecer objetivos razonables y cuando no alcanzamos metas poco razonables nos llenamos de emociones de ansiedad y disminuye nuestro valor propio. “Vivimos en una sociedad donde queremos resultados drásticos en poco tiempo”, dice María José Ramírez.

Pero el cambio de hábitos no funciona así. Si no hemos realizado actividad física en más de un año, quizá ponernos como objetivo correr 10 kilómetros diariamente no sea lo más adecuado.

Para lograrlo debemos establecer objetivos intermedios a corto plazo. Por ejemplo, salir a caminar/trotar por 10 minutos todos los días y medir la distancia a la que llegamos. Si bien puede ser menos atractivo este objetivo más pequeño, es más probable que persista en el tiempo, ya que no nos exponemos a lesiones o a no lograr nuestros objetivos en el primer día.

3. No disfrutan el proceso

Si vemos el ejercicio como una tarea extenuante y dolorosa, que se tiene que hacer obligatoriamente, no es de extrañar que sea difícil mantener el hábito por mucho tiempo. La mejor rutina de ejercicio va a ser la que cause menos interrupciones en la vida diaria. El objetivo no es agregar otro estrés a nuestra vida, sino removerlo.

Es poco recomendable obligarnos a hacer algo que odiamos constantemente pues sólo nos sentiremos miserables y evitaremos –con justa razón– hacerlo. Es mejor convertir el hacer ejercicio en una actividad agradable y divertida, que ese momento sea un aporte positivo.
 

4. No llevan un registro de su progreso

Llevar un registro escrito del progreso de nuestro entrenamiento nos ayudará a sostener la actitud de “yo puedo”. Sólo necesitamos un cuaderno y un lápiz. Para cada sesión de ejercicio anoten qué ejercicios hacen, el número de repeticiones y cuánto peso usaron (si aplica). ¿La meta? Hacerlo mejor la próxima vez.

Mejorar nuestro rendimiento regularmente ofrece un refuerzo positivo que nos ayudará a seguir adelante. Todos necesitamos sentirnos eficaces. Por lo tanto enfóquense en lo que están logrando y no en lo que les falta. Recuerden que el progreso lento sigue siendo progreso.
 

5. No suelen buscar apoyo social

Un elemento clave en la motivación es la relación con otros. Es difícil mantenernos motivado cuando se sienten solos. ¿La buena noticia? No estamos solos. Posteen en Facebook si alguien quiere ser su compañero en la actividad física. Si tienen un compañero de trabajo que comparte el objetivo, coordinen un tiempo para ejercitarse juntos. Únanse a un grupo de entrenamiento o creen uno propio. 

6. Saben el por qué pero no el para qué

La mayoría de los objetivos en torno al ejercicio fracasan porque sabemos qué queremos, pero no sabemos para qué lo queremos.

Sí, quieremos estar bien físicamente, perder peso o estar saludables, pero ¿para qué es esto importante para nosotros?

Por ejemplo: ¿Quieren lucir espectaculares en bikini? ¿Desean mejorar su estado de ánimo? ¿Quieren mejorar su flexibilidad?

En la galería de fotos podrán conocer las otras 6 razones. Recuerden que para leer la información desde un smartphone o tablet, deben seleccionar “ampliar galería” y después “mostrar texto”.

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