¿Cuántos litros de agua realmente necesitamos beber al día?

Por Publinews
¿Cuántos litros de agua realmente necesitamos beber al día?

¿Uno, dos o tres litros al día? Puede resultar complicado saber la cantidad de agua que realmente necesitamos beber todos los días. Por eso le preguntamos a un especialista en salud cuál debe ser nuestro consumo.

Puede ser que se llame el “oro azul”, pero el agua no es un lujo para un ser humano; más bien, una cuestión de vida (o muerte). Un cuerpo de un adulto esta compuesto aproximadamente por un 70% de agua y aunque posiblemente podríamos sobrevivir sin comida por un máximo de 5 semanas, no duraríamos más de 3 días sin agua potable. Si bien los humanos pueden almacenar calorías (bajo la forma de grasa) no podemos almacenar agua y perdemos alrededor de 2,5 litros al día a través de las excreciones (en su mayoría orina), la transpiración y la respiración.

Para compensar esta pérdida diaria, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda una ingesta de líquido total de 1,6 litros al día para las mujeres y 2 litros para los hombres, además del agua contenida en los alimentos (verduras y frutas están compuestas de 90% de agua, 70% para la carne). En general, las autoridades resumen estas recomendaciones con los famosos 8 vasos al día (“8 vasos de 8 onzas” en los Estados Unidos), o la conveniente botella de 1,5 litros, para asegurarte de obtener la cantidad necesaria de agua. A pesar de las numerosas campañas lideradas por las empresas de agua y las autoridades de salud, se estima que dos tercios de las personas no toman sus 8 vasos al día (fuente: Danone Eaux Francia).

Pero, ¿realmente los necesitamos? En 2008, un estudio publicado en el Journal of the American Society of Nephrology (JASN) puso a estas recomendaciones en duda. Dan Negoianu y Stanley Goldfarb de la División Renal, Electrolitos y de Hipertensión en la Universidad de Pennsylvania, encontraron que si bien las personas que viven en climas calurosos, los atletas y las personas con ciertas enfermedades requieren de una necesidad mayor de agua, no existían datos fiables para los individuos promedios que están sanos. De acuerdo con dichos expertos, ningún estudio estableció firmemente la exactitud de la necesidad de “8×8” al día. “De hecho, no está claro de dónde viene esta recomendación”, dice el estudio.

Para el Dr. Jean-Michel Lecerf, nutricionista especializado en endocrinología y enfermedades metabólicas en el Instituto Pasteur de Lille de Francia, la recomendación de 1.5 litros diarios ha sido mal interpretada para el interés de las empresas de agua embotellada: “Usted no necesita beber 1.5 litros de agua al día, sino más bien de líquidos”, explica. Té, café, infusiones, e incluso la cerveza deben ser tomadas en consideración. De hecho, todo lo que bebes cuenta, pero la cantidad no es lo único. “También hay que preocuparse por la calidad de lo que bebes”, añade Lecerf. Por razones óptimas de salud, es mejor evitar las bebidas azucaradas y las bebidas alcohólicas o al menos que sean una mínima parte de la ingesta diaria de líquidos. “Unos pocos vasos de agua (del grifo o embotellada), un poco de té o café, una sopa para la cena, algunas frutas a lo largo del día y todo va a estar bien”, dice Lecerf, al tiempo que señala que, si bien la leche y los jugos están hechos de 90% de agua, pertenecen más bien a la sección de alimentos.

Cuando se trata de la fuente del agua que ingieres, la diversidad es la clave. No hay ningún tipo de agua mejor que otro; todo depende de tus necesidades personales. Beber agua del grifo ayuda a tu espalda, ya que no necesitas cargar pesados paquetes de agua, y es mejor para el medio ambiente y para tu bolsillo. A veces, no tiene el mejor sabor, pero desde una perspectiva de salud, está perfectamente bien para consumir. Las aguas embotelladas tienen diferente composición en minerales por lo que podría ser interesante diversificar su consumo.

“Algunas aguas son altas en calcio o en magnesio y pueden ser interesantes para las personas que sufren de una deficiencia de estos minerales. Si tienes mala digestión, un agua con gas rica en bicarbonato puede ayudar. Por otro lado, aguas muy bajas en minerales serían más adecuadas para lactantes”, aconseja Lecerf.

Si bien el estudio dirigido por Negoianu y Goldfarb podría haber destacado el hecho de que el aumento de la ingesta de agua no nos va a poner más sanos, no es una razón para dejar de beber: “No beber suficiente agua es malo para los riñones, para la piel, para tu sistema digestivo, para el corazón, los músculos, la regulación del apetito: el agua potable es buena en muchos niveles”, dice Lecerf.
Una de las razones por las cuales las personas no beben suficiente agua, dice el nutricionista, es porque no quieren tener que ir al baño con demasiada frecuencia. “Mucha gente no quiere tener que levantarse durante la noche por lo que dejan de beber unas horas antes de acostarse”, explica. Así que si tienen miedo de que su vejiga perturbe su sueño, pero aún quieren obtener lo que necesitan, beban más por la mañana para llegar a sus 1,5 litros.

En la galería de imágenes encontrarán consejos sobre los momentos en los que es necesario aumentar el consumo de agua. Recuerden que para leer la información desde un smartphone o tablet, seleccionen “ampliar galería” y después “mostrar texto”.

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