Las "primarias republicanas" de Sheldon Adelson de cara a 2016

Para 2016, el propietario del icónico casino Venetian de Las Vegas, con una fortuna personal valorada en más de 37 mil millones de dólares gracias a su empresa Las Vegas Sands, ya ha anunciado que no prevé optar por la retirada tras la derrota republicana frente al candidato demócrata Barack Obama.

Por: Publinews

3770857810El magnate de los casinos y gran donante republicano Sheldon Adelson reúne este fin de semana en Las Vegas (EE.UU.) a algunos de los principales aspirantes a la candidatura republicana para la presidencia en 2016, con el objetivo de entrevistarse con ellos y sondear sus credenciales políticas.

Adelson ha convertido la habitual reunión anual de la Republican Jewish Coalition (Coalición Judía Republicana) en la capital del juego en un desfile de aspirantes a candidatos en busca de financiación que ya ha sido bautizado en EE.UU. como las “primarias de Adelson” y que transcurre del jueves al domingo.

Si se quiere apostar a la Casa Blanca, se necesita contar con amplios y profundos bolsillos. Y, obviamente, pocos los tienen más nutridos que Adelson, considerado una de las diez mayores fortunas del mundo.

Junto con su esposa Miriam se gastó 92 millones de dólares en las elecciones de 2012 para respaldar a los aspirantes republicanos Newt Gingrich, expresidente de la Cámara de Representantes, y Mitt Romney, exgobernador de Massachusetts.

“No lloro cuando pierdo. Siempre viene una nueva mano. Gastaré eso y mucho más. Evitemos cualquier ambigüedad”, afirmó el pasado año, a modo de atrevido tahúr, al comentar el nuevo ciclo electoral en una entrevista en el Wall Street Journal.

En esta ocasión, participarán en el lujoso evento el actual gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie; el exgobernador de Florida Jeb Bush; el gobernador de Wisconsin, Scott Walker; y el gobernador de Ohio, John Kasich.

Se espera que los cuatro sostengan encuentros privados con Adelson, de 80 años, quien aprovechará la ocasión para examinar a los que pueden ser su principal apuesta para el regreso de los republicanos a la Casa Blanca.

Entre tanto, los asistentes disfrutarán de torneos de golf, actuaciones exclusivas de artistas como Jim Belushi y degustaciones de whisky escocés.

Las prioridades políticas de Adelson, criado en una familia judía de inmigrantes lituanos en Massachusetts, son conocidas: una mezcla de tradición y negocio familiar.

Por un lado, respaldo sin fisuras a Israel y, por otro, prohibición a toda costa de que se legalice el juego en internet, que considera una amenaza para su empresa.

Solo en los primeros tres meses de 2014, los Adelson ya han gastado casi 300.000 dólares en contribuciones a diversas organizaciones del partido republicano y a cuatro candidatos republicanos que deben defender su escaño en el Congreso.

El líder de la minoría republicana en el Senado Mitch McConnell, de Kentucky; John Cornyn, senador por Texas; Lindsey Graham, senador por Carolina del Norte, y Joe Heck, representante de Nevada.

Todos ellos representantes del ala tradicional del partido republicano.

No es, por ello, notoria la ausencia de dos de las estrellas emergentes dentro del partido republicano, los senadores Ted Cruz, de Texas, y Rand Paul, de Kentucky, considerados puntas de lanza de la vertiente más libertaria de los conservadores y que han escenificado notables choques con los grandes veteranos del partido en Washington.

Adelson no quiere volver a caer en el error de 2012, cuando dividió su respaldo entre Gingrich y Romney, y provocó que los candidatos más extremistas del partido ganasen opciones y alargasen unas primarias excesivamente combativas.

En esta ocasión, busca el pragmatismo y asegurarse una mano ganadora.

“No quiere a ningún extremista de candidato. Quiere a alguien que tenga posibilidades de ganar las elecciones, razonable en sus posiciones, que tenga convicciones pero no sea totalmente descabellado”, indicó Victor Chaltiel, donante del partido y excandidato republicano a la alcaldía de Las Vegas, en unas declaraciones al Washington Post.

En dos años, el escogido probablemente tendrá que volver a la capital del juego, ya que la ciudad (y Adelson con ella) buscan que sea la seleccionada para acoger la Convención Nacional Republicana en 2016.

Para entonces, Adelson ya habrá agitado más de una vez sus bolsillos.

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