Luis Muñoz: “Fueron siete meses de arduo trabajo en la restauración"

Conversamos con el restaurador y coordinador del proyecto, que junto con María Luisa Lemus, Dennis Eliú Paz y Francia Monzón llevaron a cabo la difícil tarea de restaurar la consagrada imagen del Santo Cristo Yacente de la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, Templo El Calvario. Luis Manuel Muñoz nos compartió detalles del procedimiento y las recomendaciones que se deben tomar para su conservación.

Luis Muñoz: “Fueron siete meses de arduo trabajo en la restauración
Por: Publinews

El Centro de Restauración de Bienes Muebles (Cerebiem) del Instituto de Antropología e Historia (Idaeh) se fundó con la intención de recuperar aquellas piezas que sufrieron algún tipo de daño luego del terremoto de 1976. Desde entonces, el departamento ha llevado a cabo la restauración y conservación de más de tres mil piezas consideradas patrimonio cultural de Guatemala.

¿A qué se dedica la Cerebiem?

Su principal función es el rescate y salvaguarda del patrimonio cultural, aquel que se puede transportar, que se refiere a todos los bienes culturales patrimoniales, como esculturas, pinturas, material prehispánico, porcelana, etc. La misión de este lugar es el rescate de estas piezas para su preservación.

¿Qué cantidad de piezas recibe el departamento para su restauración y conservación?

Es un dato muy difícil de explicar. Porque hay piezas cuya problemática es mayor y necesitan más tiempo, como otras, que su trabajo es más sencillo. En términos generales, en 37 años que tiene el centro de funcionar, se han trabajado más de tres mil piezas de todos los géneros. Ahora, hablemos de la imagen del Cristo Yacente.

¿Podría comentarnos en qué condiciones fue encomendada a Cerebiem su restauración?

La imagen fue sometida a una intervención que tuvo resultados cuestionables. Es muy difícil señalar o dar un juicio sobre el trabajo efectuado y los resultados con que se entregó. En un principio generó reacciones entre la gente, sobre todo por la palidez de la escultura. Esto conllevó que hiciéramos una evaluación para saber si existía o no daño.

¿Qué se encontró en esa primera evaluación?

Primero que la imagen era la original y que no había sido cambiada como se especulaba. Que el color era el original pero tenía un desgaste debido al tiempo. Llevamos a cabo más evaluaciones para dar detalles de la problemática que tenía la imagen y que se debía de hacer al respecto.

¿Qué problemática tenía la escultura del Cristo Yacente?

Hay que entender que todas las esculturas, en especial las que generan gran devoción, sufren un daño constante por el uso y la manipulación sobre ellas acarrea una serie de problemas y que cada año se acumulan.

En el caso del Cristo Yacente no era la excepción y tenía ya problemas que posiblemente llevaron a la restauración que se le hizo en 2014. También hay que tomar en cuenta que la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios está en un punto de la ciudad muy convulso.

¿Qué tanto daño había sufrido la imagen?

La imagen ya tenía varias problemáticas que trataron de ser paliadas por diferentes individuos durante diferentes épocas. También se midió que se hicieron muchas intervenciones que no fueron documentadas. Los daños son difíciles de cuantificar. El equipo de la Cerebiem trabajó en toda la policromía de la escultura, que era donde más daño tenía.

¿Por qué la imagen quedó pálida luego de la primera intervención?

Creemos que en ese proceso lo que se quiso fue remover la suciedad que se había acumulado con los años, desafortunadamente fue más agresivo de lo que debió ser y se removió la pátina del tiempo y también eliminó las capas de luces, sombras y otros detalles que tenía la imagen.

En ese punto, ¿cuál fue el trabajo del equipo de la Cerebiem?

Recibimos la imagen en abril de 2015, desde entonces y con los análisis que llevamos a cabo, entre radiografías, tomografías y otros estudios, procedimos a restaurar el color original de la imagen. Recuperar detalles de moretes, sombras, sangre, el color de los labios y otros como problemas dentro de la madera que se debían de tratar. Fueron siete meses de arduo trabajo durante los cuales recuperamos la imagen original.

¿Qué medidas preventivas se deben tomar ahora?

Ahora que el proceso de restauración y conservación ha concluido y que se pudo recuperar la originalidad de la imagen se recomienda que permanezca en su urna, tanto dentro del templo como en su habitual cortejo procesional.

También se llegó a un acuerdo con el párroco de la iglesia Manuel Chilín y con el arzobispo Óscar Vian, en el sentido de que no es recomendable llevar a cabo el acto del descendimiento de la cruz, el que se hacía al aire libre y desde muy temprano debido a que se pudo recuperar la imagen y para tenerla en una situación muy estable, qué mejor que mantenerla en esa condición. Nuestro informe también recomienda que la imagen ya no pase por el acto de la crucifixión, pues tenía que ser movilizada.

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