Debe acabarse la guerra contra las drogas

Legalización de las drogas. Hace 11 años, Portugal implantó la legislación más liberal del mundo frente a estas sustancias. Publinews Internacional investiga para ver cómo y si esta funciona.

Por Publinews

 

La lucha contra las drogas es una actividad costosa. Además, muchos alegan que dada la inocuidad de las blandas, deberían descriminalizarse. Eso fue justamente lo que hizo Portugal en el año 2001: el país abolió los castigos penales por consumo de drogas. En lugar de cárcel, los consumidores reciben tratamiento, lo que beneficia a la sociedad.

Actualmente, los portugueses pueden comprar hongos alucinógenos y hachís en tiendas específicas. Algunos se refieren a ellas como “smart shops” al estilo holandés, aunque oficialmente comercian con sustancias vegetales. Sin embargo, si los consumidores compran drogas    en otra parte, pueden hacerlo sin preocuparse de ir a la cárcel.

De hecho, la policía ni siquiera somete a los consumidores a juicio. En su lugar, les brinda asistencia médica especializada y orientación psicológica. Hace 11 años, Portugal   tomó la drástica medida de despenalizar el consumo de drogas. La posesión y la venta continúan considerándose ilegal; sin embargo, a los consumidores se les remite al sistema de salud pública en vez de a un tribunal de justicia.

Algunos defensores de la legalización afirman que otros países deberían adoptar este modelo. En un estudio reciente, Jeffrey Miron, profesor de economía en la Universidad de Harvard, estima que con la legalización de la droga el Gobierno de EE. UU. se ahorraría US$41.3 mil millones en agentes de policía, tribunales y cárceles, y ganaría US$46.7 mil millones de sus impuestos. “La mayor garantía del beneficio que implica la legalización de las drogas es la   reducción del gasto público, ya que los ingresos fiscales en materia de drogas son más difíciles de predecir”, le dijo a Publinews Internacional.

Portugal ha hecho notables avances desde la liberalización de las leyes sobre la droga. La proporción de usuarios de drogas inyectables ha disminuido a la mitad, al 0.5% de la población. En general, el consumo de drogas en el país es inferior al promedio en la Unión Europea. En 2011, solo el 6.6% de los portugueses entre 15 y 24 años consumieron cannabis, frente al 29.7% en la República Checa y el 23.9% en España. Y los tribunales de Portugal disponen de más tiempo para hacer frente a delitos de mayor gravedad.

 “El ahorro relacionado con la carga tanto en el sistema penitenciario como en el judicial es significativo”, señaló el catedrático Pedro José Portugal, del Departamento de Estudios Económicos del Banco de Portugal. “Por otra parte, los equipos multidisciplinares de médicos, psicólogos, jueces y trabajadores sociales con los que cuenta ahora el sistema de salud es muy costoso. No obstante, no me cabe la menor duda de que este sistema es el adecuado, aunque el gasto es alto”, añadió.

Sin embargo, algunos expertos como el psicólogo Carlos Fugas, quien atiende a pacientes dependientes de las drogas en Lisboa, teme las consecuencias de quienes buscan el paraíso de las drogas en Portugal. “Las drogas que la gente compra en los ‘smart shops’ no figuran en las estadísticas”, afirmó. “Además, el consumo de drogas se ha elevado desde el comienzo de la recesión”, agregó Manuel Pinto Coelho, especialista en tratamientos de drogadicción: “Cuando la gente excede el límite de velocidad, no cambiamos las leyes para permitir que la gente lo haga. ¿Por qué deberíamos aceptar el consumo de drogas?” Elisabeth Braw/ Metro World News

Análisis:

 “La tolerancia hacia las drogas salvaría vidas”.

¿Qué efecto ha tenido la legalización de la droga en Portugal? 

 – Desde el punto de vista económico, cualquier tipo de liberalización afecta de manera positiva a los consumidores y a los contribuyentes. En Portugal, solo se ha despenalizado el consumo, el narcotráfico aún es ilegal. Los narcotraficantes siguen sin pagar impuestos.

Los defensores de la legalización a menudo alegan que la lucha contra las drogas es una pérdida de tiempo y dinero. 

– Entre 2004 y 2010, la cantidad de dependientes a las drogas que el sistema de salud  público ha tratado se ha incrementado de 30 mil266 a37 mil 983. La relación de los estupefacientes con el  sistema de salud es el ámbito donde se ha invertido la mayor parte del dinero de los contribuyentes. Pero para poder demostrar con exactitud si esta política fue un acierto económico, tendríamos que comparar la evolución de los costos de las condenas relacionadas con las drogas, la seguridad y la asistencia de drogadictos de la salud pública. Pero no tenemos estos datos.

Desde comienzos de la recesión económica, el número de drogadictos portugueses ha aumentado. ¿Cómo explica esta evolución? 

– Para esta realidad, solo veo el alcohol como explicación. Este sigue siendo la droga más barata y arruina muchas vidas.

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