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"Logan" un buen final para el Wolverine de Jackman

"Logan" no es para los débiles de corazón, no sólo por su violencia bruta, sino porque tiene un peso emocional que generalmente no se espera de una película basada en un comic.

"Logan" no es para los débiles de corazón, no sólo por su violencia bruta, sino porque tiene un peso emocional que generalmente no se espera de una película basada en un comic.

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La última entrega de Hugh Jackman como Wolverine, "Logan", dista de ser la típica película de superhéroes brillante y colorida. Es cruda, oscura y satisfactoria para los admiradores que han seguido a este personaje con garras en las ocho películas de Jackman con los X-Men y solo como Wolverine.

El guionista y director James Mangold, quien también dirigió la cinta de 2013 "The Wolverine", ama claramente al personaje tanto como Jackman, y ambos parecen liberados por la clasificación "R'' que recibió en Estados Unidos, para adultos y menores de 17 años acompañados de un tutor. "Logan" no es una película de niños, es visceralmente violenta, hay muchas escenas de garras atravesando rostros, y es emocionalmente profunda, pues explora la relación entre Logan y el Profesor X (Patrick Stewart).

Los espectadores necesitarán conocer los datos básicos de estos personajes para apreciar totalmente la historia en "Logan". Si no saben nada sobre la relación entre el mutante y Charles Xavier, el arco de los personajes en esta película será menos impactante.

(Un poco de ayuda al respecto: El Profesor X es el líder de los mutantes. Por su parte Logan resiente su inmortalidad como mutante y tiene un corazón mucho más suave que sus garras de titanio.)

En el futuro cercano Logan trabaja como chofer de una limosina y bebe mucho. Es uno de los pocos mutantes que quedan en el mundo y trata de no llamar la atención mientras cuida de un envejecido Profesor X, oculto en el desierto de la frontera con México. La mitad del tiempo el profesor dice cosas sin sentido, pero en algún momento le dice que hay una joven mutante que se les acercará y pronto quedan a cargo de Laura, una pequeña niña que no habla pero tiene garras mortales como Wolverine.

Un villano con una mano de "Terminator" (Boyd Holbrook) se interesa por esta joven mutante. Ella fue parte de una investigación genética seudomilitar encabezada por el malvado Dr. Rice (Richard E. Grant).

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Laura (Dafne Keen) planea reunirse con otros niños con los que ha experimentado el Dr. Rice en Edén, un lugar del que leen en un comic de X-Men. Muy autorreferencial.

La historia se convierte en una "road movie", con Logan, Laura y Xavier como una rara familia en camino a Edén, tratando de llegar antes que Rice y sus secuaces. Logan luce desinteresado y reacio, Xavier es un poco excéntrico y Laura se la pasa callada.

Pero también es una gran asesina, y Keen hace que verla en acción sea muy divertido. Tiene los poderes de Wolverine pero en un formato pequeño y con cabello largo. Entre la actuación de esta niña de 11 años y los efectos especiales impecables, las escenas de combate de Keen son tan impactantes y sangrientas como cualquiera de las de Wolverine.

Jackman cumple doblemente como Wolverine. Está en su mejor forma como astro de acción y como actor. Le pone corazón a sus escenas dramáticas y tiene una fortaleza de titanio en sus escenas de acción.

Más allá de las garras hay buenas escenas sobre ruedas, incluyendo una persecución entre una limosina y motocicletas contra una reja. Mangold también envía un mensaje contra los productos genéticamente modificados con una empresa similar a Monsanto y rinde un homenaje al cine clásico con un guiño al western de 1953 "Shane".

"Logan" es un drama familiar, un thriller de acción y una historia de superhéroes épica. Si realmente es la última película de Jackman como Wolverine se retira por lo alto de una forma muy emotiva.

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