Espectáculos

Estrellas de "Mi Pobre Angelito" tuvieron inesperado reencuentro

Se estrenó hace 26 años

var VideoTV=”b4vyCC0C0j/country/”+nombre_pais(return_pais())+”/section/entretencion/device/Desktop/type/embed/autostart/true/volume/0″;

PUBLICIDAD

¡Como en los viejos tiempos! Seguramente ustedes recuerdan la película “Mi Pobre Angelito” (“Home Alone” en inglés), protagonizada por Macaulay Culkin, y que se estrenó en 1990. Fue la primera gran producción en la filmografía de Culkin. 

Una de las escenas es cuando “Marv Merchants”, uno de los ladrones, interpretado por Daniel Stern, tiene el siguiente encuentro inesperado con una tarántula, que le permitió al personaje de Macaulay Culkin escapar. ¿Lo recuerdan? 

Pues 26 años después, Daniel Stern se volvió a encontrar con un “viejo amigo”. 

El actor de 58 años de edad y originario de Maryland, Estados Unidos, publicó el siguiente video en su cuenta de YouTube con el título: “Coprotagonista de ‘Home Alone’ resurge 26 años después“. En la grabación se ve al actor solamente vistiendo unas sandalias y un short oscuro, mientras explica: “Hola amigos, adivinen qué tengo aquí en el bote”. Y lo que encuentra provoca algunos gritos. 

Como actor, Daniel Stern es recordado por su participación en “Mi Pobre Angelito”; sin embargo, en estos 26 años ha tenido otras actuaciones, lo más reciente, la serie de televisión “Manhattan“, donde interpretó a Glen Rabbit en 15 episodios.

Su última participación en un programa de alto rating fue en 2009, cuando participó como narrador en un capítulo de la serie “Padre de Familia”. Contrajo matrimonio en 1980 con Laure Mattos y tiene tres hijos con ella. 

PUBLICIDAD

¿Cómo grabaron la escena de la tarántula?

En noviembre de 2015, Daniel Stern recordó en entrevista con “The Hollywood Reporter” la grabación de la escena que lo inmortalizó en el cine. “Me dijeron ‘Bueno, tenemos una de goma, pero también tenemos la real’ y me mostraron cómo recorría el brazo de su entrenador para enseñarme lo amigable que era”, explicó Stern. “Pregunté si podían quitarle el aguijón, pero me dijeron que no, que moriría. Así que dije que estaba bien, pero que si no se lo sacaban, era posible que yo muriera… y todos parecieron estar de acuerdo con eso”. 

PUBLICIDAD

Tags

Lo Último