Entrevista. Un detective preso entre sus fauces

Platicamos con el autor sobre su narrativa de ficción, oscura y repleta de personajes del submundo, que solo él puede imaginar.

Por Publinews

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Por: Luis Molina / Publinews

La descripción que hace Byron Quiñónez en sus novelas parece ser tan cierta que te imaginas que está sucediendo. Tal vez se deba a lo real del paisaje de algunas calles y de callejones guatemaltecos que retrata en sus novelas. Hace poco Quiñónez presentó el cierre de una trilogía sobre el detective José Abel Rosanegra con “Fauces” junto con la editorial Alas de barrilete. Si buscas una buena narrativa para estas fechas escalofriantes, esta trilogía es la indicada.

¿Cómo fue que dio inicio este proyecto literario?

“Fauces” nació hace cuatro años, más o menos. Una de tantas noches en mi traspatio se me vino a la mente la primera escena y empecé a escribir. Fue uno de esos libros que nacen por generación espontánea y crecen hasta convertirse en proyectos largos y absorbentes. Ya existían “El perro en llamas” (2008) y “Aquí siempre es de noche” (2009), así que pensé que “Fauces” sería un buen inicio-final para la trilogía.

¿Pensaste alguna vez que se convertiría en una trilogía?

Cuando publiqué “El perro en llamas” no tenía planeado que se convirtiera en una trilogía porque tiendo a ser espontáneo y dejarme llevar por los impulsos de la inspiración, pero la verdad siempre quise escribir una, para rendirle una especie de homenaje literario a trilogías cinematográficas como “El Padrino” y “Underworld”.

¿Por qué una novela de detectives?

Es un género que no se ha desarrollado mucho en Guatemala, y material para ello hay de sobra en cada esquina. Aquí, los elementos policiales y sobrenaturales se complementan. La idea era escribir algo que me gustara a mí en primer lugar, estimular la imaginación de los lectores, provocar unas cuantas pesadillas y alejarme de los temas recurrentes en la literatura nacional. La verdad, hay temas que ya cansan.

¿Cuán apegada está a la realidad, ya que retrata varios corredores de la ciudad?

La historia se desarrolla a finales de los años noventa en la ciudad. Los elementos geográficos, musicales y lingüísticos están muy apegados a la realidad, pero admito que me tomo ciertas libertades con algunas cosas, para lograr ese toque de psicodelia oscura que persigo en mi obra.

¿Cualquiera de tus novelas sería un buen proyecto fílmico, ¿has pensado en esto?

Claro, aunque el mayor problema sería el presupuesto para lograr unos efectos especiales convincentes. De hecho, estamos en pláticas con un director francés que se mostró muy interesado en llevar “El perro en llamas” a la pantalla, pero todavía no puedo revelar nada.

¿Por qué los perros, los paisajes sucios, los demonios y la maldad son parte importante de la novela?

Utilizo este tipo de elementos porque son muy visuales y siempre he tenido afinidad con las historias que tienen mucha atmósfera. Leer debe ser una aventura, no un asunto aburrido ni deprimente.

¿Crees que exista el Lup 66?

Todo cabe en lo posible. Recordemos que todavía quedan muchísimas plantas alucinógenas por clasificar y las posibilidades son infinitas. Lo más cercano al lup 66 puede ser la historia de aquel tipo que le comió la cara a un vagabundo en Miami después de haber consumido sales de baño. Allá por 2012, creo.

¿Hasta aquí llega la historia del detective Rosanegra?

No creo. Rosanegra es un tipo al que nunca le faltan pretextos para patear traseros, y no me extrañaría que un día tal vez no lejano empiece a reclamar espacio literario en mi tintero. El universo creado para esta trilogía da para mucho, todavía quedan bastantes historias por contar. Aunque los Sex Pistols cantaban “No future”, en este caso el tiempo será el que diga qué pasa.

Obras

El perro en llamas”

Mezcla la investigación policial sobre el asesinato de Octavio Cardona, el comercio del extraño alucinógeno lup 66 y una oscura serie de eventos sobrenaturales con criaturas extrañas.

“Aquí siempre es de noche”

El detective Rosanegra resuelve el caso del asesinato de una joven que, en cierto momento, casi se vuelve parte de su vida, una investigación que lo conduce a un mundo inmerso en las películas pornográficas.

 “Seis cuentos para fumar”

Una recopilación de historias cortas y entre sus páginas se ven extractos de varios sucesos que construyeron la trilogía de la vida del detective y la drogra lup 66.

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