Después de siete años alejada de las giras mundiales, Ariana Grande volvió a encontrarse con su público este 6 de junio en Oakland, California, donde dio inicio a The Eternal Sunshine Tour, una serie de conciertos que marca una nueva etapa en su carrera tras el éxito deeternal sunshiney su creciente presencia en el cine con Wicked, reporta el portal Publimetro México.
El regreso de la estrella era uno de los más esperados por sus seguidores. Desde el anuncio de la gira, la expectativa fue enorme y las entradas se agotaron rápidamente en varias ciudades de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.
Sin embargo, el entusiasmo inicial dio paso a un intenso debate en redes sociales una vez que se conoció el repertorio completo del concierto.
La gira, que contempla 41 fechas, presenta un espectáculo de aproximadamente una hora y media con 23 canciones. Como era de esperarse, el álbum Eternal sunshine ocupa el centro del show con 11 temas, incluyendo algunos de los más recientes lanzamientos de la cantante.
No obstante, una de las principales sorpresas fue la ausencia total de canciones de Sweetener (2018), disco que contiene algunos de los mayores éxitos de su carrera, como God is a woman y No tears left to cry. La decisión generó numerosas reacciones entre los fans, quienes expresaron su desconcierto por dejar fuera una de las etapas más importantes de la artista.
Mientras algunos seguidores calificaron el repertorio como “arriesgado” y “demasiado enfocado en el nuevo álbum”, otros celebraron que Ariana apostara por una propuesta diferente, alejada de las fórmulas habituales de las giras de grandes éxitos.

Entre los comentarios más repetidos en redes sociales destacan las peticiones para incorporar canciones de Sweetener, así como las críticas por la duración del concierto. También hubo quienes defendieron la propuesta argumentando que el tour está concebido como una extensión artística de eternal sunshine y no como una recopilación de toda su trayectoria.

