Contexto: ‘Backrooms’: El lugar que no aparece en los mapas… pero te encuentra; llegará a cines en esta fecha
Con tan solo 15 años, Kane Parsons sorprendió a internet con una idea que terminaría convirtiéndose en fenómeno. Bajo el alias de Kane Pixels, lanzó en YouTube el cortometraje The Backrooms (Found Footage), una producción que llevó a la pantalla el inquietante concepto de los espacios liminales: lugares vacíos, silenciosos y aparentemente infinitos que transmiten una extraña sensación de incomodidad.
Sus interminables pasillos amarillos y oficinas desiertas atraparon de inmediato a millones de espectadores, haciendo que el video se viralizara rápidamente y posicionando a Parsons como una de las jóvenes promesas del horror en internet.

¡Alerta spoiler!
Estas son las primeras críticas
El largometraje, inspirado en la serie de cortos creepypasta creados por Kane Parsons para su canal, ha generado un consenso bastante llamativo entre la crítica: la dirección demuestra un nivel sorprendentemente sólido para un debut, especialmente en lo que respecta a la puesta en escena, el manejo del tono, la construcción del espacio y el diseño de producción.
Diversos comentarios destacan su aproximación al terror desde un ángulo más conceptual y atmosférico, alejándose de los recursos habituales de los grandes estudios. El resultado es una obra con una inquietud constante, cuidadosamente sostenida, en la que se percibe una sensibilidad autoral inusual para alguien que da sus primeros pasos en el cine, al punto de plantearse como una posible puerta de entrada para nuevas generaciones dentro del horror contemporáneo.
Ryan Lattanzio (IndieWire) señala que “Backrooms” tiene el potencial de impactar especialmente a públicos jóvenes, al nivel de esas primeras experiencias con el cine de terror que dejan huella y cambian la forma de ver el género.
Por su parte, Peter Bradshaw (The Guardian) la describe como el debut cinematográfico de Kane Parsons: un ejercicio de terror conceptual “fríamente brillante y genuinamente perturbador”, basado en su universo web y con guion de Will Soodik.
Desde Empire, Jamie Graham resalta su apuesta por lo ambiguo, las criaturas apenas sugeridas y una sensación de inquietud persistente por encima del susto fácil, lo que probablemente abrirá interpretaciones y debate entre el público más paciente.
En la misma línea, Owen Gleiberman (Variety) la compara con una experiencia de colapso atmosférico: una película que se habita más que se sigue, apoyada en texturas y sensaciones más que en una narrativa convencional.
Angie Han (The Hollywood Reporter), en cambio, apunta a una lectura más crítica: reconoce la potencia del concepto y su atmósfera, pero cuestiona una estructura narrativa poco desarrollada que dificulta la conexión con los personajes y sus motivaciones.
A estas opiniones se suma cierta controversia en torno a su producción, alimentada en redes sociales con especulaciones sobre la posible intervención de un “director fantasma”. El productor Mark Duplass salió al paso de estos rumores con una respuesta tajante, defendiendo el control creativo de Parsons durante todo el rodaje y asegurando que su presencia fue absoluta en el set.
Te interesa:Fallece reconocido actor de “Emily in Paris” que dio vida a un icónico villano
Más allá del debate, Backrooms se perfila como una propuesta que no deja indiferente: una experiencia pensada para un público dispuesto a sumergirse en el terror más sensorial y abierto a interpretaciones, con una recepción que ya está generando conversación incluso antes de su llegada a salas, señala Espinof.
