El cantante canadiense Justin Bieber cerró su participación como cabeza de cartel en el Coachella con un espectáculo cargado de sorpresas y colaboraciones estelares, en marcado contraste con la recepción más fría de su primera presentación. El concierto, celebrado el 18 de abril en Indio, California, reunió a figuras como Billie Eilish, SZA, Sexyy Red y Big Sean.
Uno de los momentos más destacados de la noche llegó cuando Bieber repasó sus inicios, proyectando videos de su etapa en YouTube antes de interpretar “One Less Lonely Girl”. Fue entonces cuando Billie Eilish subió al escenario, protagonizando una escena que evocó los primeros conciertos del artista, en los que serenaba a una fan del público. La conexión entre ambos tiene historia, ya que se conocieron en el festival en 2019 y colaboraron posteriormente en el remix de “Bad Guy”.
El show, de casi dos horas, combinó temas de sus álbumes más recientes, SWAG y SWAG II, con guiños nostálgicos a sus comienzos, incluyendo clips virales y versiones tempranas de canciones como “Cry Me a River” de Justin Timberlake. También destacaron las participaciones de Sexyy Red y Big Sean, así como el cierre junto a SZA con “Snooze”, tema incluido en su álbum SOS.
Más allá de la música, el concierto generó conversación en redes sociales por la participación indirecta de Hailey Bieber, quien habría animado a Billie Eilish a subir al escenario. Tras estas presentaciones, además, crecieron los rumores sobre una posible gira, alimentados por recientes actualizaciones en el sitio web del artista.
