Durante una intervención reciente en Australia, el príncipe Prince Harry compartió una de las reflexiones más personales de su vida, al recordar cómo la muerte de Princess Diana marcó un antes y un después en su relación con la realeza. Acompañado por Meghan Markle, el duque habló ante una audiencia enfocada en temas de liderazgo y salud mental.
En ese espacio, admitió que tras la pérdida de su madre llegó a cuestionar seriamente su lugar dentro de la institución monárquica. Reconoció que no se sentía cómodo con el rol que debía asumir y que, en ese momento, no se veía continuando con ese camino.
El evento se desarrolló en Melbourne, como parte de una cumbre sobre bienestar en el entorno laboral, donde Harry fue uno de los principales exponentes. Durante su intervención, profundizó en experiencias personales ligadas a la incertidumbre, la presión pública y los desafíos emocionales que enfrentó desde joven.
También reflexionó sobre el duelo y su impacto a lo largo del tiempo, señalando que ignorarlo no lo hace desaparecer. Destacó que vivir una pérdida en la infancia, bajo la constante mirada pública, puede ser especialmente difícil, y subrayó la importancia de encontrar propósito para evitar que esas experiencias terminen afectando profundamente la vida. Información Infobae
