Las imágenes, captadas en la Basílica de Santa María del Coro, han generado indignación por la forma en que aparece la artista dentro del templo.
La reacción no se hizo esperar. El Obispado de San Sebastián rechazó el contenido y solicitó que el material sea retirado de inmediato. Hasta ahora, ni la cantante ni su equipo han emitido declaraciones al respecto, detalla El Heraldo de México.
El caso escaló cuando la Fundación Española de Abogados Cristianos presentó una denuncia, intensificando la controversia en torno al proyecto audiovisual.

Desde el Obispado también aclararon que nunca autorizaron la grabación ni la difusión del video. Según indicaron, la productora Visore solicitó el permiso bajo la premisa de un proyecto cultural vinculado a la cultura vasca y con un enfoque respetuoso, algo que —aseguran— no se cumplió en el resultado final.
