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En una concurrida rueda de prensa previa al encuentro frente al Deportivo Alavés, Álvaro Arbeloa ha comparecido ante los medios con un mensaje de resiliencia y enfoque absoluto en el presente. Tras la amarga eliminación en la Champions League frente al Bayern de Múnich, el técnico salmantino ha subrayado que la mentalidad del club blanco no permite distracciones, independientemente de los resultados pasados. “La mentalidad de este club es siempre mirar al futuro”, afirmó con rotundidad, enfatizando que en la entidad de Chamartín la autoexigencia es constante: ni las derrotas se justifican ni los triunfos permiten el acomodo.
Arbeloa hizo hincapié en la importancia de los siete encuentros restantes del campeonato doméstico. A pesar de que la distancia en la tabla y la reciente caída europea podrían sugerir un final de temporada de trámite, el preparador fue claro: “Nos va la vida en ellos”. Para el técnico, el partido en el Santiago Bernabéu es una oportunidad vital para reencontrarse con una afición que, según sus palabras, siente orgullo por el esfuerzo derrochado en las grandes citas, aunque reconoció que el equipo tiene un evidente margen de mejora en la regularidad liguera.
Uno de los puntos clave de su intervención fue la defensa de su plantilla y, específicamente, de figuras jóvenes como Arda Güler y Eduardo Camavinga. Sobre el turco, Arbeloa destacó su madurez y su capacidad para rendir en escenarios de máxima presión, como las eliminatorias ante el City y el Bayern. Por otro lado, lamentó el estado anímico de Camavinga tras su expulsión en Múnich, calificándola como un error arbitral grave que condicionó al futbolista. Finalmente, al ser cuestionado por su continuidad en el banquillo, Arbeloa prefirió desviar el foco personal, asegurando que su única preocupación es el triunfo inmediato y el bienestar del Real Madrid.
