Te puede interesar: El fantasma de la Champions: Barcelona suma una década de deudas europeas
La eliminación del FC Barcelona en la UEFA Champions League ante el Atlético de Madrid ha dejado secuelas que trascienden lo deportivo. El máximo organismo del fútbol europeo, la UEFA, ha iniciado un análisis exhaustivo de los hechos protagonizados por Raphinha al finalizar el encuentro. El jugador brasileño no solo cuestionó la integridad del arbitraje en la zona mixta, sino que también realizó gestos provocadores hacia la grada local que han encendido las alarmas en la directiva azulgrana.

“Para mí, fue un partido robado”, afirmó Raphinha ante los medios, señalando una supuesta disparidad en el criterio de las tarjetas amarillas y sugiriendo un “miedo” institucional a que el club catalán avance en el torneo. A estas declaraciones se suma un video viral donde se observa al futbolista haciendo señas a la afición colchonera, indicando que en la próxima ronda quedarían eliminados.
Aunque el jugador utilizó sus redes sociales para ofrecer disculpas por sus gestos, el reglamento disciplinario de la UEFA suele ser riguroso con las declaraciones que ponen en duda la honestidad de los colegiados.

Existe un precedente directo que preocupa en la Ciudad Condal: la sanción impuesta a Neymar Jr. en 2019. En aquella ocasión, el entonces jugador del PSG fue suspendido por tres partidos tras criticar al árbitro en redes sociales luego de una eliminación ante el Manchester United. Si la UEFA decide aplicar un criterio similar, Raphinha podría perderse el inicio de la próxima competición europea, lo que representaría una baja sensible para el esquema de Hansi Flick.
