Kylian Mbappé fue, una vez más, la gran figura del Real Madrid en la victoria por 0-2 ante el Villarreal. El delantero francés anotó un doblete, pero fue su segundo gol, un penalti convertido con una delicada vaselina o ‘Panenka’, el que robó todas las miradas y dejó un mensaje de compañerismo.
El gesto tuvo un destinatario claro: Brahim Díaz. Hace solo unos días, Brahim vivió un momento amargo al fallar un penal lanzado de la misma manera en la final de la Copa de África, un error que dio la vuelta al mundo. En su reaparición con el equipo, Mbappé quiso brindarle su apoyo de la forma más elocuente posible.
Dedicatoria
Las cámaras captaron cómo, durante la celebración del gol, Mbappé abrazó a Brahim y le dijo al oído “¡Por ti, por ti!”, antes de darle un beso en la mejilla. Este acto de solidaridad convirtió una jugada futbolística en un potente gesto humano dentro del vestuario madridista.
El desastre de Díaz:
