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La destitución de Xabi Alonso como entrenador del Real Madrid el pasado 12 de enero de 2026, tras caer en la final de la Supercopa de España, ha provocado un auténtico terremoto en el entorno blanco. Aunque el club comunicó que la decisión se tomó de mutuo acuerdo, la frialdad de ciertos gestos en el vestuario ha acaparado la atención de la prensa deportiva. Mientras una parte del equipo mostró su apoyo, un grupo de siete futbolistas ha optado por un silencio absoluto en sus perfiles oficiales.

Los nombres que encabezan esta lista de “silencios notables” son Vinícius Jr. y Jude Bellingham, dos de los pilares del equipo. A ellos se suman Éder Militão, Ferland Mendy, Trent Alexander-Arnold, Brahim Díaz —quien se encuentra concentrado por compromisos internacionales— y el joven Franco Mastantuono. Este distanciamiento digital es interpretado por diversos analistas como un reflejo del desgaste en la relación entre el técnico y una parte del núcleo duro de la plantilla, especialmente tras las críticas por el estado físico del equipo.
El agradecimiento de los capitanes y el núcleo leal
En contraste con el hermetismo de los mencionados, otros líderes del equipo sí utilizaron sus plataformas para honrar la etapa del tolosarra. Kylian Mbappé fue uno de los primeros en reaccionar, publicando una fotografía junto al entrenador con el mensaje: “Gracias por las enseñanzas y por creer en este proyecto. Te deseo lo mejor, Mister”. Por su parte, el capitán Dani Carvajal destacó la integridad de Alonso:
Un honor haber trabajado a tus órdenes. Gracias por tu profesionalismo en momentos difíciles
— Kylian Mbappé
Jugadores como Federico Valverde y Eduardo Camavinga también se sumaron a las despedidas. El uruguayo resaltó la “pasión por el fútbol” que Alonso transmitió al grupo, mientras que el guardameta Thibaut Courtois agradeció el respeto mutuo durante estos meses.

Xabi Alonso se despidió con un mensaje elegante, calificando su paso por el banquillo del Santiago Bernabéu como un “honor y una responsabilidad”. Ahora, el vestuario queda bajo el mando de Álvaro Arbeloa, quien deberá gestionar estas evidentes diferencias internas.
