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El fútbol no solo se trata de goles, sino también de propósitos nobles y nuevos comienzos. El 4 de enero de 2026, el director técnico guatemalteco Amarini Villatoro vivió un debut soñado y emotivo al frente del Club Sport Cartaginés. Durante la edición número 26 del torneo benéfico “90 Minutos por la Vida”, el estratega nacional no solo tomó las riendas del equipo tras la salida de Andrés Carevic, sino que alzó su primer trofeo en tierras costarricenses.

El certamen, realizado en un ambiente de total solidaridad, tuvo como objetivo principal apoyar a la Asociación de Lucha contra el Cáncer Infantil (ALCCI). En lo deportivo, el Cartaginés mostró solidez defensiva bajo la nueva gestión. En su primer encuentro frente a la Liga Deportiva Alajuelense, el marcador se mantuvo 0-0, pero los brumosos se impusieron 2-1 en la modalidad de shoot-outs. Posteriormente, repitieron la fórmula ante el Club Sport Herediano, ganando 1-0 tras otro empate sin goles.
La definición del título fue inusual: debido a un empate absoluto en puntos y criterios con el Deportivo Saprissa, el reglamento dictó el lanzamiento de una moneda. La fortuna sonrió a Villatoro, otorgándole el campeonato al Cartaginés. Más allá del trofeo, el evento fue un triunfo social, logrando una recaudación histórica de 305 millones de colones para los niños que luchan contra esta enfermedad. Amarini inicia así su aventura con el pie derecho, acompañado por su equipo de confianza, Fredy Sontay y Leopoldo Posada.
