La posible exclusión de Estados Unidos como sede del Mundial 2026 bautizado como ‘United’ se debate en el máximo organismo del fútbol mundial, tras los ataques confirmados en territorio venezolano y la captura de Nicolás Maduro.

Confirmadas las acciones militares estadounidenses en Venezuela, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) se encuentra ante una encrucijada histórica. Se sabe que los acontecimientos internacionales y los bombardeos de Estados Unidos a Caracas, Venezuela, junto con la detención de Maduro no son ajenos al futbol y más en esta fiesta que se celebrará en México, Canadá y en suelo estadounidense.

Desafío
La situación presenta un desafío logístico y geopolítico sin precedentes para el organismo. “United”, el lema del primer Mundial trinacional, se tambalea ante la creciente inestabilidad regional. La FIFA tiene protocolos muy estrictos en materia de seguridad y neutralidad política. Las acciones unilaterales de un país anfitrión que desatan una crisis internacional entran en clara contradicción con esos principios, aunque hasta el momento se espera un comunicado oficial. Por ahora, el Mundial 2026 sigue en pie.

A la espera
Históricamente, la FIFA ha sido mucho más cautelosa al sancionar a países organizadores, debido al gran impacto logístico, económico y político que supondría un cambio de sede a 5 meses del torneo. Si el conflicto de Estados Unidos con Venezuela se intensifica o genera una crisis de seguridad regional, la FIFA podría verse presionada a evaluar el rol de Estados Unidos como anfitrión.
Con información de agencias.