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‘The Great’ temporada 3: así se crea el traje y corona de una de las emperatrices rusas más despiadadas

‘The Great’ se ha convertido en una delicia contemporánea de la ficción histórica. Y en su temporada tres, hablamos con su diseñadora de vestuario, Sharon Long, sobre la creación de la ‘grandeza’ de Catalina de Rusia.

Entrevista a la diseñadora de vestuario de The Great, protagonizada por Elle Fanning

‘The Great’, es, de lejos, la menos ampulosa biografía televisiva de la emperatriz Catalina de Rusia que se haya visto hasta el momento.

Porque, lejos de esos discursos grandilocuentes de la ‘Matushka’ (Madre Rusia) frente a monstruos arquitectónicos como el Palacio de Invierno de San Petersburgo -un elemento común en las representaciones audiovisuales de la vida de la legendaria zarina-, la serie presentada por StarzPlay en su tercera temporada nos muestra con más ficción que verdad el surreal desenfreno y lujosa decadencia de la Rusia Imperial del siglo XVIII y cuyo centro es una espléndida, graciosa y poderosa Catalina, interpretada magistralmente por Elle Fanning.

En la tercera temporada se ve cómo ella no mató nunca al delirantemente cruel, pero comiquísimo Pedro III, su marido, interpretado por un Nicholas Hoult en todo su brillo. Y ahora que ejerce de emperatriz debe afianzar su poder con todo, incluido su vestuario, que en tres temporadas ha sido un deleite visual.

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Este elemento, tan poderoso y tan importante, ha estado a cargo de Sharon Long, ganadora de un Emmy y quien resalta las virtudes de una historia y personajes adorados por, precisamente, sus pecados. Nueva Mujer Colombia habló con Long sobre el detrás de cada detalle en esta temporada.

Gran trabajo. Y hablando de lo ‘grande’, en el caso de la emperatriz Catalina, vemos que esa dureza que adquiere como gobernante se ve reflejada en su vestido. En ese sentido, ¿cómo fue desarrollar al personaje en esta temporada?

Catalina en esta temporada ya es madre y se ha convertido en la emperatriz de facto. La corte le pertenece y tiene que lidiar con montones de asuntos políticos. Y claro, como es una ficción histórica, quise ponerle más lujosas para claro, revelar ese poder. Pero a medida que avanza la temporada hay cambios, sobre todo emocionales.

Ahora, pienso que la Catalina real fue una manipuladora muy grande. Pero sabía qué hacer en términos políticos y si iba con cualquier grupo del ejército para dirigirlos, usaba su uniforme, en un estilo femenino, porque era la forma de hablarles a los hombres: lucir en sus términos. Así que he hecho algo similar con el personaje, pero se siente diferente porque Elle (Fanning) lo ha interpretado a su estilo.

Así que cuando los embajadores americanos vienen, ella tiene un dilema, pero usa el que considera su mejor vestido. Y es rosado y luce fantástica. Y es un poco coqueto y poderoso a la vez. Y así los manipula, pero también para parecer suave ante Pedro. Así que tiene flores y ese tipo de estampados, que son rojos y cremas, combinados con los estampados Rusos también para hablar con la gente. Así que traté de hacer todo esto con lo que ofrecía la historia, pero también el programa a la vez.

Contrastantemente, Pedro III siempre luce de colores oscuros. ¿Por qué?

Él ya se había establecido así desde la primera temporada, es su esencia, pero es muy parecida a lo que conocemos como un dios del rock. Este Pedro es sexy y carismático, pero a la vez, decadente. Y es el sentimiento que el personaje quiere transmitir. Por lo tanto, su vestuario cambia con lo que le está pasando, pero él no cambia en su naturaleza. Entonces, no funcionaría ponerle colores pálidos. No sería él.

Ahora: ¿cómo jugar con los elementos que nos trae el siglo XVIII pero para una serie como esta, donde el vestuario causa tanto placer como los diálogos?

Me aparté de las pinturas, porque sabes que para un retrato en óleo, en aquella época, la gente usaba su mejor ropa, y no daba un reflejo exacto de su cotidianidad. Y la gente cambia, sobre todo las mujeres de la corte, que se cambiaban ocho veces al día. Por Dios. Quién sabe cuántas veces, y quién sabe cuántos vestidos tenía Catalina la Grande, estará en algún lado esa lista.

Es fenomenal. Pero, en este sentido, miré dibujos, bocetos y otros bosquejos de artistas de ese tiempo para darme una idea de cómo la gente usaba la ropa, no de cómo era la ropa per sé. Así que tienes a Fragonard, por ejemplo, como reflejo de ese vestuario. Y él hizo un montón de dibujos de mujeres, donde veías que no tenían corsés. Tenían más bien chaquetas suaves y tenían que subir sus faldas todo el tiempo. Lo mismo con los hombres. Tienen sus manos en, ya sabes, la pequeña bolsa en la parte delantera de los pantalones del siglo XVIII. Tienen sus manos ahí como si fuera su bolsillo y se ven muy desaliñados y sus medias se les han caído.

Así que creo que si miras cualquier período, hay una especie de licencia porque no tienes información a todo, sino a solo ciertas cosas. Jamás sabremos realmente cómo eran todas las tels del siglo 18 ni cuánta gente bordaba o cómo se hacían ciertos encajes.

Y tenías el movimiento: el cómo podían andar con estos trajes. Bailaban con sus brazos en el aire. Y en la serie hasta corren, cuando los trajes no permitían hacer eso. En la serie hay que tomarse esas licencias y jugar: hay un episodio donde una mujer nada, pero no había trajes de baño en la época. Por lo que tuve que diseñar uno.

Por último: ¿cuál fue su traje favorito en esta temporada?

El que usa Catalina con los embajadores en la cena. Usa un vestido al final y es adorable. También los de Maxim y Mariel. Y los de la tía Isabel. Puedes usar muchos prints exóticos con ella. Quizás diría que todos los que hice, porque hacer sus trajes fue realmente un placer.

Pero ya escogiendo en particular, diría que el blanco y el rojo, el rojo y el crema que usa en el episodio tres. Creo que funciona brillantemente para la función comunicativa que ella pretendía transmitir a la gente.

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