Aunque los naturistas señalan como alternativa el azúcar de origen natural, en la realidad, esto podría ser contraproducente a la salud.

Estudios señalan que aunque la miel puede usarse en menores cantidades que el azúcar de mesa, esta contiene fructosa y glucosa. Lo mismo ocurre con el néctar de agave, un jarabe que se extrae de la planta del mismo nombre, que contiene fructosa, que puede ocasionar un incremento de los niveles de triglicéridos.

El concentrado de jugo de frutas, que se obtiene al calentar el jugo para quitarle el agua, tratándolo con enzimas, no solo elimina los nutrientes de la fruta entera, sino que también puede contener un alto nivel de fructosa.

Otro de los mitos en cuestión de azúcar es el jugo de caña evaporado, aunque estudios revelan que su consumo es similar al del azúcar blanca.

En relación a los endulzantes artificiales, sería conveniente una consulta con su médico para que le recomiende el producto adecuado.

Con información del sitio La Opinion.