Cansada de que sus amigos y su familia le preguntaban en todo momento cuándo se casaría y formaría una familia, Suzanne Heintz, una fotógrafa y cineasta, decidió utilizar su arte e ingenio para responder, de una manera creativa, a estos cuestionamientos.

Por eso decidió enviarle a sus conocidos varias postales de saludos en las que posa tranquilamente junto a su esposo e hija, quienes en realidad son maniquíes. La broma se convirtió en un proyecto que tardó 14 años en completarlo y lleva por nombre “Vida una vez removida”. Es una opinión satírica a las anticuadas nociones de “éxito” en las mujeres, que están vinculadas con "ser una esposa y una madre". 

Suzanne comentó en entrevista que muchas personas no entenderán el significado de la serie. "Es solo para ilustrar, con humor, que las mujeres no necesitan a la sociedad para declararnos 'de buena fe', únicamente basándose en nuestro estado civil", dijo. "La vida es la vida - dentro y fuera de cualquier relación", agregó.