Investigadores de la Universidad de Pennsylvania concluyeron, tras un estudio, que al analizar tuits y correlacionar esa data con la de los Centers for Disease Control and Prevention, se puede predecir la aparición de problemas cardiacos que terminan en muerte.

El grupo de psicólogos buscaba una manera de predecir qué personas corrían mayor riesgo de sufrir un mal cardiaco, y un eventual infarto.

Cuando recurrieron a Twitter, y tras analizar 148 millones de tuits provenientes de mil 347 condados en Estados Unidos, notaron que el uso de “lenguaje negativo” tenía una interesante relación con la próxima aparición de un mal cardiaco entre los autores de esos tuits.

Los investigadores descubrieron que aquellos usuarios de Twitter que publicaban con frecuencia sobre emociones negativas, estrés o falta de sueño, tenían mayor riesgo de sufrir un mal cardiaco. Y para su sorpresa, esta relación resultó aún más efectiva que los tradicionales factores demográficos y socioeconómicos que se utilizaban para prever problemas cardiacos entre la población.

Pero no solo resulta sorprendente el carácter “predictivo” sino que es una demostración más de la relación que existe entre nuestro flujo de pensamientos-sentimientos y la condición de nuestra salud física.