Para muchos este aparato resulta invasivo y molesto. Para algunos centros turísticos también, por lo que han prohibido su uso. En las últimas semanas museos, estadios y varios lugares en muchas partes del mundo han vetado su uso para evitar el malestar entre la mayoría de sus visitantes.

Algunos de los lugares emblemáticos son el Empire State en Nueva York o en el Coliseo en Roma, Italia. Estos bastones están prohibidos porque incomodan al resto de los asistentes, son peligrosos, tapan la visión y pueden dañar ciertas estructuras o ser utilizados para grabar información en lugares donde el las personas no puedan ingresar. 

También en los estadios de la liga inglesa y de la liga nacional de Brasil está prohibido su uso ya que son considerados como una posible arma en peleas. Así mismo, tampoco se dejó utilizar en el reciente Carnaval de Río de Janeiro. Y esto también se está viendo reflejado en eventos importantes musicales como Coachella y Lollapalooza que se unieron al creciente número de instituciones que prohíben su uso. 

Los tres museos más importantes de Nueva York, junto con otros, tampoco permite ingresar con "selfie sticks". Argumentan que interrumpen el paso de otros, son peligrosos, y debido a una explicación más relevante: al utilizar los bastones de selfie, los usuarios podrían, sin querer, dañar las obras de arte que allí se exponen, además de tapar la vista de quienes quieren disfrutar de las exhibiciones sin necesidad de la pantalla de un smartphone.