Los edulcorantes no calóricos, también conocidos como sustitutos de azúcar, pueden ser agregados a ciertos alimentos para proporcionar un sabor dulce, pero sin aumentar de forma significativa el número de calorías consumidas. Constituyen una alternativa útil cuando se está en un plan de alimentación para bajar de peso, o cuando se quiere mantener un peso saludable; siempre y cuando su consumo se acompaña de una buena alimentación y la práctica regular de actividad física.

Alrededor del consumo de este tipo de edulcorantes existen una gran cantidad de mitos, el sitio web "entremujeres.com" compartió los más comunes. 

1. Mito: Estos edulcorantes pueden ser utilizados sin aprobación de organizaciones encargadas de velar por salud.

Realidad: No, ya que son cuidadosamente regulados y ampliamente estudiados por autoridades regulatorias internacionales y organizaciones científicas, para asegurar que su uso en bebidas, alimentos y otros productos, sea seguro.

Las investigaciones realizadas hasta la fecha han documentado que los edulcorantes no calóricos son seguros para el consumo humano como parte de una alimentación saludable.

2. Mito: No pueden ser consumidos por el público en general.

Realidad: Pueden ser consumidos de forma segura por el público en general. Las mujeres embarazadas y los niños pueden consumir este tipo de edulcorantes sin consecuencias para la salud; sin embargo.

Para las personas con diabetes este tipo de edulcorantes ofrecen una alternativa dulce que no afecta sus niveles de glucosa sanguínea.

3. Mito: Su consumo produce cáncer.

Realidad: Investigaciones han demostrado que no produce cáncer, ni tampoco incrementa el riesgo de padecerlo.

4. Mito: Pueden dar origen a algunas enfermedades.

Realidad: El consumo se ha relacionado con algunos efectos adversos a la salud como infertilidad, daño al hígado o riñones, convulsiones o daños en el estómago. Sin embargo, la evidencia científica actual, no ha encontrado relación entre su consumo y algunas de las consecuencias a la salud mencionadas anteriormente.

5. Mito: Bajan de peso.

Realidad: Ningún edulcorante no calórico, ni alimento, tiene la capacidad de hacer perder peso. Sin embargo, su consumo como parte de una alimentación saludable, puede ayudar a la pérdida de peso al disminuir la ingesta calórica.