De acuerdo con un estudio realizado por cardiólogos de la Universidad de Medicina Johns Hopkins en Estados Unidos, medir el rendimiento en una cinta caminadora a una velocidad creciente podría ayudar a predecir la muerte en un lapso de 10 años.

El algoritmo nombrado “FIT Treadmill Score” ha analizado los datos de 58.020 participantes entre 18 y 96 años en el periodo 1991-2009 y ha predicho su riesgo de morir en base a la capacidad de una persona para realizar ejercicio en una cinta de correr a una velocidad ascendente y con una inclinación cada vez mayor.

La puntuación de esta prueba ofrece valiosas pistas sobre la salud de una persona, aseguran los cardiólogos.

La fórmula del algoritmo incluye la frecuencia cardiaca máxima y la capacidad para tolerar el esfuerzo físico, medido por equivalentes metabólicos o MET (la cantidad de energía que gasta nuestro cuerpo con el ejercicio). La prueba se detiene cuando la persona llega al punto de agotamiento o desarrolla dolor en el pecho, mareos o alteraciones del ritmo cardiaco, según cita la revista Muy Interesante.

“La idea de que estar en buena forma física presagia un riesgo de mortalidad más bajo no es nueva, pero hemos querido cuantificar ese riesgo, precisamente, por edad, sexo y nivel de condición física, mediante una ecuación que no requiere pruebas adicionales”, explica Haitham Ahmed, líder del estudio.