El consumo del vino en Guatemala se ha duplicado durante la última decada, hasta alcanzar los 262 mil 900 litros el año pasad. De este modo, el vino comienzó a disputar al whisky su puesto como bebida extranjera más consumida en el país.

Responsables de las principales distribuidoras vinícolas argumentan que el 10% de la población local consume cualquier tipo de vino, un hecho que refleja la democratización de dicha bebida, que ha dejado de ser exclusiva de las familias pudientes.

Las distribuidoras locales obtienen un 70% del mercado guatemalteco, mientras que el 30% se realiza en restaurantes. Por su parte, el precio promedio por botella, según la cepa, oscila entre los 60 y mil 200 quetzales.

Las importaciones de vinos a Guatemala han crecido desde los 1,2 millones de dólares en 1994, hasta los 6,8 millones en 2013, según las estadísticas de la Secretaría de Integración Económica de Centroamérica (SIECA).