Para conseguir una comunicación eficaz es necesario, además de manejar un buen discurso que permita transmitir la información, la idea o el pensamiento, un buen lenguaje kinésico o corporal para que los mensajes por transmitir coincidan entre sí.
A pesar de que somos indiferentes ante la comunicación no verbal, la realidad es que entre el 65% y el 80% de nuestra comunicación es por medio del contacto visual, gestos, tonalidad de voz, movimientos de las extremidades del cuerpo, postura y distancia corporal.
Teniendo en cuenta esto, Diana Rivera, consultora en comunicación de Ketchum Conexiones, da ocho consejos para enfrentar una situación en la que se necesite presentar o hablar delante de un público.
“Con el objetivo de lograr una mayor tranquilidad y eficacia en nuestras intervenciones frente a una audiencia, es importante cuidar la calidad de lo que vamos a comunicar y cómo lo vamos a comunicar”, afirma Rivera, quien explica que una correcta preparación también hará de cada presentación una intervención más sencilla y tranquila. “Ensayar cada punto tratado evitará el uso de la improvisación y logrará el éxito deseado en cada exposición”, añade.
Estos elementos podrán contribuir a establecer una comunicación efectiva, clara y asertiva para lograr el interés del público y la retroalimentación deseada durante la presentación.

1. Encontrar la ubicación idónea
Es recomendable situarse en un lugar donde se mantenga una visión en sentido radar, para que el público pueda vernos perfectamente y a su vez se pueda sostener la mirada sobre toda la audiencia.

2. Siempre debes revisar la postura
Según la posición de los pies que se adopte desde el comienzo (es ideal que estén entreabiertos) se puede asegurar una buena postura durante toda la intervención. Ser asimétrico con la postura de todo el cuerpo también es ideal.

3. No leer
Contar o exponer en
nuestras propias palabras tiene mayor aceptación y credibilidad, además de resultar más agradable para el público.

4. Movimientos de las extremidades
Si se necesita dar credibilidad, no hay que exagerar los gestos y los movimientos de la parte superior del cuerpo. Además, si nos movemos demasiado podemos desviar la atención del público.

5. Es clave sonreír y pausar
Es importante mostrar una postura relajada y tranquila. Es bueno generar espacios de silencio no muy largos para no aburrir a la audiencia y dar tiempo para continuar con la charla.

6. Expresar con los ojos
Además de intentar mirar a todas las personas a las que nos dirigimos y no únicamente a una persona, es necesario expresar las ideas con la mirada, porque es posible caer en la idea de que desconocemos el tema frente al público.

7. No manipular objetos durante la intervención
Aunque para algunas personas funcione el manejo de algún objeto durante la presentación para relajarse, puede convertirse en un elemento distractor para el público.

8. Manejar la respiración y el el tono de voz
Si se regula la respiración puede evitar la monotonía y mantener el interés del público. Si usted habla muy rápido, es bueno hacer ejercicios previos.