Diciembre suele marcar el inicio de la temporada de ballenas jorobadas en Hawái, pero los cetáceos están siendo más lentos en su regreso a las islas este año, apuntan los expertos.

Las ballenas gigantes son un elemento tradicional del invierno en el archipiélago y una fuente de ingresos para los operadores turísticos, pero responsables del santuario marino de la ballena jorobada dijeron haber recibido informes sobre la dificultad de avistarlas por ahora.

"Esto no es una preocupación, pero es interesante. Una teoría es que algo así pasa por el aumento de ballenas. Es un producto de su éxito", dijo Ed Lyman, gerente de protección de recursos y coordinador del santuario con sede en Maui.

"Lo que estoy viendo ahí fuera ahora no lo habría esperado hace un mes", apuntó Lyman, sorprendido por los pocos ejemplares que avistó al responder a una llamada sobre una cría en problemas la víspera de Navidad. "Solo vimos un puñado de ballenas".

Pasará un tiempo hasta que los funcionarios tengan cifras concretas porque el recuento anual de ballenas no se celebra hasta el último sábado de enero, febrero y marzo, según el ex director del santuario Jeff Walters.

"No aparecen necesariamente en el mismo sitio y a la misma hora todos los años", explicó Walters.

Cada invierno, más de 10.000 ballenas jorobadas viajan de Alaska a las aguas más cálidas de Hawái para aparearse y dar a luz.

Lyman dijo que la ausencia de ballenas podría significar simplemente que pasan más tiempo alimentándose en las aguas del norte, posiblemente por alteraciones provocadas por el fenómeno El Niño o por el aumento de su población.

"Con más ejemplares, tienen que competir entre sí por los recursos alimenticios, y hace falta tener una reserva de energías para hacer esa larga migración de más de 2.000 millas", explicó.