Poco se sabe del fútbol de Kuwait. Pero una sorprendente y atrevida acción de la Liga de ese país se convirtió en viral de una manera muy rápida en las redes sociales.

En un partido del campeonato doméstico, dos rivales saltaron por el balón, pero ninguno se quedó con el esférico y ambos cayeron al suelo, donde se dio una peculiar falta.

El jugador agresor puso su cara y dedo en el trasero de su rival, lo que provocó la molestia de su oponente.

Lo más sorprendente es que el futbolista no fue amonestado por el árbitro, que se encontraba a solo unos metros de la jugada.