La sonrisa con la que subió al podio en el Centro Deportivo de la Universidad de Toronto, en Scarborough, se mantuvo imborrable en Charles, quien se disfrutó al máximo sus últimas horas en la sede de los Juegos Panamericanos y compartió con Publinews sus sensaciones luego de haberle dado al país su primera presea dorada de la historia en esa disciplina.

Con amabilidad mientras los voluntarios en la Villa le pedían fotos, medios locales le hicieron entrevistas y recibía felicitaciones, el pentatleta se mantuvo entusiasta y manifestó su deseo de volver pronto a casa para celebrar con sus amigos en Guatemala.

¿Cómo transcurrió tu primer día como el campeón de América?

Bien, gracias a Dios. El domingo fue un día muy largo que para mí comenzó desde las 6 de la mañana y que terminó el lunes casi a las 2 de la mañana por toda la adrenalina y trámites después de la competencia, pero muy feliz y bendecido por haber ganado esta medalla.

¿Qué sensación tuviste al despertar y ver que esa medalla de oro estaba ahí en la mesa de noche u otra parte en tu habitación en la Villa?

Lo primero fue preguntarme que si era de verdad, porque aún no me lo creo que haya ganado el oro aquí.

Con más tiempo y la cabeza en frío, ¿piensas que pudiste haber hecho algo diferente o repetirías la competencia como transcurrió el domingo?

Fue bastante dura y creo que con la preparación que tuve podría hacerla otra vez en la misma forma porque finalmente pasó lo que yo quería y ahora puedo celebrar.

No habrá mucho tiempo de descanso luego de Toronto 2015 con el inicio de tu camino para los Juegos Olímpicos del próximo año.

Sí, apenas tendré tres días de descanso antes de irme al Mundial Júnior en México (entre el 1 y el 10 de agosto) y después podré respirar durante algunas semanas antes de comenzar en octubre la preparación para Rio. Tengo claro que en estos Juegos Olímpicos me puede ir bien, aunque estoy seguro de que en los próximos (Tokio 2020) estaré en mi mejor momento.

¿Cuándo empezaste en esta disciplina pensaste que alguna vez ibas a competir en unos Panamericanos y ganar una medalla?

Sí, creía mucho en eso porque Dios me ha dado cualidades para ser grande, eso quedó demostrado el domingo porque trabajé muy fuerte estos seis años y con corazón para lograrlo.

¿Haber tenido a la vista banderas azul y blanco o escuchado a tus familiares y amigos que te apoyaron desde las gradas le dio un toque especial al triunfo?

Eso fue maravilloso y me mantuvo con una sonrisa en el rostro en todo momento, yo sé que, aunque no hubiera ganado, ellos estaban ahí para mí.

¿En qué forma crees que Guatemala recibe esta medalla que ganaste en Toronto?

Refleja que los guatemaltecos somos ganadores, que siempre luchamos y nos esforzamos en cualquier cosa que nos proponemos. A todos les agradezco mucho por su apoyo y darme fuerza en este momento.