Este enfrentamiento deportivo estadounidense genera tanto interés que, en algunas ocasiones, parece importar más lo que ocurre fuera de partido que dentro, y este año no es diferente.

Desde hace semanas los anuncios que se emitirán antes, durante y después de la Super Bowl llenan titulares en medio mundo. Son los spots más caros de año, donde las compañías compiten entre ellas para ser las más ovacionadas por los aficionados.

Uno de los más polémicos de este año lo protagoniza la modelo Charlotte McKinney que tiene una forma muy "natural" de presentar la primera hamburguesa sin añadidos de la marca Carl's. El anuncio ha sido denunciado por sexista y ha abierto la polémica ya que su protagonista se pasea desnuda por un mercado.

La socialité Kim Kardashian, una de las mujeres más controversiales, se convierte en la carapara anunciar la compañía de móviles T-Mobile.

Los Ángeles de Victoria's Secret aprovechan la proximidad de San Valentín para advertir a los espectadores que "el verdadero juego está a punto de empezar".

Pierce Bronsnan protagoniza este año uno de los anuncios dedicados directamente al sector masculino.